Preparar una ensalada completa que nos sirva como plato único es la mejor idea para la cena, sobre todo si contamos con ingredientes sabrosos y de buena calidad. En esta ocasión, una docena de langostinos alegran una ensalada que combina sabores, texturas y temperaturas.
Para unirlo todo el sabor dulce y afrutado del aceite de variedad arbequina que casa tan bien con el marisco y es excelente en ensaladas y salteados, y siempre con todas las propiedades cardiosaludables del aceite de oliva virgen extra.
El Aceite de oliva virgen extra Valentín se produce en una planicie planicie del valle del Ebro, en la Rioja y es el fruto de un esmerado cuidado del proceso productivo que va desde los trabajos de campo en la finca y la recolección hasta la obtención del aceite, tanto así que pertenece a la Denominación de Origen Protegida Aceite de La Rioja. El Aceite de oliva virgen extra Valentín variedad arbequina tiene en nariz un frutado medio verde con aromas a frutos secos, como almendra y nuez, y tomatera. A paladar, tiene un picor y amargor en equilibrio. Es un aceite de extraordinaria calidad que no deja indiferente a nadie.

Ingredientes:

Un tomate de ensalada hermoso
Una docena de  langostinos
Un aguacate
Seis champiñones
Un calabacín
Aceite de oliva virgen extra arberquina
Vinagre
Sal

Elaboración:

Ponemos a hervir agua con sal, añadimos los langostinos y cuando vuelva a romper el hervor esperamos un par de  minutos y sacamos a un recipiente de agua con hielo para terminar la cocción.
Cortamos los champiñones en laminas y los pasamos por la sartén untada con aceite de oliva. En la misma sartén salteamos los calabacines cortados en bastones. Cortamos el tomate en gajos y partimos el aguacate en cubitos.
Ya ponemos agregar todos los ingredientes a un bol grande, donde aliñaremos con sal, vinagre y un buen chorretón de aceite de oliva virgen extra variedad arbequina.
Con nuestra bebida estival favorita, refrescante y nutritiva, preparamos un esponjoso y sabroso bizcocho que ha hecho las delicias en casa. Ya hacía tiempo que queríamos probarlo pero siempre se quedaba en nuestra carpeta de pendientes. Ahora que tímidamente se acerca el calor veraniego, la horchata se instala en nuestra nevera y seguro que entre los ingredientes de muchos de nuestros postres.
DisfrutaBox
DisfrutaBox
En nuestra caja Disfrutabox encontramos la inspiración para preparar este original bizcocho con la horchata de chufa ecológica Costa. Siempre repleta de productos novedosos e innovadores del mercado, la caja de productos sorpresa Disfrutabox nos llega puntual cada mes a casa. La disfrutamos desde que descubrimos su contenido hasta que probamos todos los productos de primeras marcas y calidades que contiene. Ya estamos deseando que nos llegue la próxima.
Ingredientes:

220 ml de horchata
260 gr de harina
200 gr de azúcar
Cuatro huevos
Un sobre de levadura
75 gr de mantequilla
Ralladura de limón
Azúcar glass
Una pizca de sal

Preparación:

Precalentamos el horno a 170 grados.
Separamos las claras de las yemas y montamos las claras a punto de nieve, con una pizca de sal y la mitad del azúcar.Las yemas las montamos al baño María junto con el resto del azúcar.
Una vez montadas añadimos la mantequilla a punto de pomada, la ralladura de limón, la horchata y mezclamos.Incorporamos la harina tamizada con la levadura. En último lugar añadimos las claras montadas, mezclando con cuidado con una lengua de repostería
En un molde de horno encamisado, vertemos la mezcla y espolvoreamos con azúcar. Horneamos unos 40 minutos a 170 grados.
Deliciosa combinación de sabores dulces y aromáticos (manzanas, bacon, dátiles y ciruelas pasas) en el relleno de este pollo que preparamos con unas riquísimas patatas gajo caseras. Para hornearlo después de relleno solo añadimos una copa de sidra y aceite de oliva virgen, que mantiene el pollo jugoso. Las patatas gajo de acompañamiento se cocinan en el microondas hasta que están tiernas y después se doran el grill del horno con aceite de oliva virgen y sal. Riquísimo!
Degustabox
En nuestra caja Degustabox encontramos un frasco de concentrado de carne que nos ha servido para dar un plus de sabor a nuestro plato. Ha sido un descubrimiento para nosotras ya que es un producto que nunca habíamos utilizado en nuestra cocina. Nuestra caja Degustabox nos trae productos versátiles y prácticos, que nos inspiran con nuevos sabores. Deseando ya que llegue la próxima.
Mayo 2018
Ingredientes:

Un pollo pequeño de 1 kg aprox.
Una manzana
75 gr de bacon ahumado
Tres o cuatro ciruelas secas
Tres o cuatro dátiles
Media cebolla
Dos cucharadas de aceite de oliva de oliva virgen
Media copa de coñac
Una cucharada de concentrado de carne Bovril
Una rebanada de pan de molde
Una cucharada de leche
Unas gotas de zumo de limón
100 ml de sidra de manzana
Sal
Pimienta

Elaboración:

Preparamos el relleno el un bol mezclando todos los ingredientes: el bacon, las ciruelas y los dátiles, todo picado y la manzana a cuadraditosos. Regamos el relleno con el coñac en el que habremos disuelto el concentrado de carne. Añadimos la rebanada de pan de molde remojada en leche y bien escurrida. En una sartén sofreímos la media cebolla y la añadimos escurrida del aceite al relleno. Ponemos unas gotas de zumo de limón y mezclamos bien todo el relleno.
Rellenamos el pollo y cerramos la abertura del cuello con una brida. Salpimentamos.
Bridamos el pollo uniendo los muslos e intentando mantener la forma original del pollo.
Salpimentamos el exterior y untamos de aceite de oliva virgen. Llevamos a una fuente y regamos con  la sidra.
Cocinamos en el horno una hora y media (dependiendo del tamaño del pollo) a 180º. Aumentamos la temperatura en los últimos quince minutos para que el pollo se dore.
Servimos el pollo trinchado acompañado del jugo que ha soltado que podemos reducir para dar espesor en un cazo antes de servir.
Las ensaladas de pasta se cuentan en nuestras favoritas porque son frescas pero además constituyen un plato completo. Entre las recetas de ensalada de pasta se nos ha colado esta original aderezada con la salsa pesto que tanto nos gusta y que preparamos siempre en casa para los ñoquis. 
El pesto fresco es un paso  adicional que bien vale el esfuerzo que conlleva. Si tenemos albahaca fresca en casa, algo de parmesano (o pecorino) y unos frutos secos (piñones pero si no otros como las nueces de macadamia o incluso avellanas), unos dientes de ajo y un buen aceite de oliva, no nos llevará mucho tiempo disfrutar de un pesto fresco casero que alegrará cualquier plato.
Para la ensalada de pasta caprese necesitamos, además de pesto,  mozarrela fresca que podemos usar en bolitas o cortar lonchas de una bola grande y unos dulces tomates cherry. Si vamos a refrigerar la ensalada antes de servirla, dejaremos los tomates cherry hasta que esté listo para servir, cuesta poco cortarlos al momento y la ensalada estará mucho mejor.
Hemos escogido los Fusilli Bucati de Gallo para esta ensalada porque la salsa pesto se queda entre los rizos y es todo un placer disfutar de ella. Están elaborados al molde de bronce y con la técnica del doble, lo que ofrece mejor textura y sabor. Sus trigos seleccionados y controlados desde el origen son el extra de calidad de distinguen todos los productos de pasta de Gallo
Ingredientes:

200 gr de fusilli bucati Gallo
100 gr de mozzarella fresca
100 gr de tomates cherry
Una cucharadita de vinagre
Dos cucharaditas de aceite
Una pizca de pimienta negra recién molida
Una pizca de ajo en polvo
Una pizca de sal

Para el pesto casero:
Tres dientes de ajo
Dos ramitas de albahaca
50 gr de piñones
100 g de queso parmesano rallado
Pimienta blanca molida
Aceite de oliva virgen extra
Sal

Elaboración:

Elaboración del pesto:
En un mortero o con nuestra batidora de mano, majamos los ajos pelados, las hojas de albahaca lavadas y secas, y los piñones. Añadimos el aceite a hilo siguiendo el majado y terminamos añadiendo el queso parmesano. Reservamos en la nevera.
Elaboración de la ensalada:
Ponemos a hervir agua ligeramente salada en una olla y cuando empiece a hervir fuerte añadimos la pasta. La cantidad de agua es un litro de agua por 85 gr de pasta aproximadamente. Cocinamos durante unos 11 minutos escurrimos y dejamos enfriar
Mezclamos de tres a cuatro cucharadas del pesto casero, el aceite de oliva, la sal, el ajo en polvo, la pimienta negra y el vinagre en un bol.
Agregamos la pasta al bol y mezclamos para que la pasta se impregne bien con la vinagreta de pesto. Cortamos los tomates en dos y la mozzarella en lonchas y los incorporamos a la pasta. Dejamos en la nevera hasta que esté listo para servir.

Hoy traemos dos recetas en una: un delicioso chili con carne casero y unos clásicos nachos con nuestro chili ideal para servir de aperitivo. Encontrarás muchísimas recetas de nachos gratinados: con guacamole, con pollo, barbacoa, veganos, ... pero todos con el denominador común de tener una pinta deliciosa. Además se come sin cubiertos por lo que es un aperitivo perfecto para servir en una cena o almuerzo informal.
El chili con carne que preparamos para esta receta podríamos encontrarlo ya preparado y enlatado en las estanterías de las tiendas de ultramarinos y supermercados; un precocinado de calentar y listo. Sin embargo, como otros tantos platos, el chili con carne es muy fácil de cocinar, está mucho más sabroso si lo preparamos nosotros mismos lo que nos llevaría a ahorrarnos un montón de conservadores, transgénicos, aromas sintéticos, estabilizantes, ...
Nuestra caja Degustabox nos trae como siempre la inspiración para estas recetas ya que nos llega repleta de productos novedosos, de primeras marcas que nos aportar un extra en nuestra cocina. La caja de este mes viene llena de productos sabrosos listos para consumir o que utlizamos como ingredientes comodín en otras recetas. Degustabox como siempre no nos defrauda, estamos ya desando que llegue la próxima.
Degustabox
Mayo 2018
Ingredientes:

Para el chili con carne:
500 g de carne picada de cerdo 
200 g de alubias o frijoles negros 
Media botella de vino tinto 
Medio litro de caldo de carne o pollo 
Una zanahoria 
Una cebolla 
Dos dientes de ajo 
Una guindilla 
Cuatro cucharadas de tomate triturado 
Media cucharada pequeña de cominos molidos 
Media cucharada pequeña de pimentón dulce 
Dos cucharadas de ketchup 
750 ml de agua 
Aceite de oliva 
Sal 

Para los nachos:
Tortillas de maíz resistentes 
125 gr de queso cheddar rallado 
125 gr de queso mozzarella rallado
Un tomate
Un pimiento jalapeño
Una cebolla
Un ramillete de cilantro fresco
100 gr de crema agria

Elaboración:

Elaboración del chili con carne:
Ponemos aceite de oliva en una sartén y añadimos la carne picada y un poco de sal. Removemos bien con una espátula para que la carne quede suelta y cuando esté dorada reservamos.
Añadimos más aceite a la sartén, doramos la cebolla picada, el ajo picado y la zanahoria picada. En este momento agregamos la guindilla. Cuando este pochada agregamos el tomate triturado y sofreímos todos los ingredientes juntos para que aúnen sabores.
Después regamos con el vino tinto y lo dejamos a fuego fuerte hasta que tenga una consistencia de caramelo líquido. Incorporamos la carne reservada, el caldo de carne, el comino, el pimentón y el ketchup. Tapamos y dejamos cocinar una hora a fuego medio.
Mientras ponemos la olla a presión con los frijoles que habremos puesto a remojo el día anterior en agua fría. Los cubrimos con el agua y las cocinamos unos 20 minutos o hasta que estén tiernos.
Cuando la carne lleve una hora al fuego incorporamos los frijoles con el caldo de cocción y dejamos a fuego fuerte hasta que el chili con carne espese. Entonces probamos de sal y si es necesario añadimos un poco más.

Elaboración de los nachos:
Precalentamos el horno a 200ºC.
Picamos finamente el tomate, el jalapeño y el cilantro.
Cubrimos una bandeja para hornear con papel de horno. Extendemos una capa de tortilla chips sobre la bandeja de hornear en una sola capa, tratando de no superponer las piezas. Con una cuchara, colocamos una capa del chili con carne  sobre las tortillas fritas, tomate, jalapeño y cilantro, espolvoreamos sobre ella la mitad del queso rallado. Repita con una capa más de chips, chili, verduras y queso.
Llevamos la bandeja al horno durante 5-7 minutos, o hasta que el queso se haya derretido por completo y las virutas comiencen a dorarse en los bordes. 
Acompañamos de crema agria
Los palitos de calabacín a la parmesana son sabrosísimos además de muy nutritivos y no resultan pesados ni excesivamente calóricos pues los preparamos en el horno en vez de en la sartén. Quedan muy crujientes y en realidad se preparan de forma más sencilla ya que cocinan todos a la vez y nos ahorramos la fritura.
Aquí en casa hemos preparado una fuente con ellos y los hemos acompañado de mayonesa, pero los puedes tomar con tu salsa casera favorita. Ideales para servir como aperitivo o dentro de un buffet en una cena informal. Solo una advertencia, prepara en cantidad porque vuelan!
Los chicos de Natural Gourmet nos sirven los calabacines ecológicos con los que preparamos este crujiente aperitivo, pero nos ofrecen no solo fruta y verdura ecológica, sino también productos para nuestra despensa ecológica (legumbres, aceites, infusiones, chocolates, conservas, frutos secos, panes, ...) así como jamones y quesos, cervezas artesanas y productos gourmet. Os animamos a daros un paseo por su web y descubrir la calidad de todo lo que nos ofrece Natural Gourmet.
Natural Gourmet
Ingredientes:

Cuatro calabacines medianos
Queso parmesano rallado
Pan rallado 
Una taza de  harina (opcional)
Dos huevos
Perejil
Aceite de oliva extra virgen
Pimienta a gusto
Sal

Elaboración:

Lavamos bien los calabacines y los cortamos en bastones.
Preparamos una bandeja de horno con papel para hornear pincelado con aceite.
En un recipiente mezclamos el pan rallado, el queso, el perejil, sal y pimienta y en otro recipiente batimos los huevos.
Pasamos los palitos por harina, huevo y el rebozado y los vamos poniendo en la bandeja.
Horneamos 15-20 minutos en el horno precalentado a 220ºC.
Acompañamos con una mayonesa casera y listos para disfrutar.
Con las últimas mandarinas de la temporada preparamos unas tartaletas de yogur de sabor fresco y ligero perfectas para tomar de postre. El relleno es cremoso y la gelatina de naranja y granadina está llena de sabor.  Las hemos hecho pequeñitas para que podamos servirlas individualmente y nos han quedado muy monas.
Nuestros colaboradores de Naranjas Mirador nos traen las mandarinas directamente del campo a nuestra casa y así disfrutamos del intenso sabor de la fruta madura. Realizamos el pedido, ellos recolectan la fruta del árbol y nos la traen a casa en 24 horas, así mantienen toda su frescura.

Ingredientes:

Para la base:
Un rulo de galletas tipo digestive
75 gr de mantequilla derretida

Para la crema de yogurt:
Tres envases de yogurt griego natural azucarado (375 ml)
Dos cucharadas de leche condensada
125 ml de leche entera
6 hojas de gelatina o cola de pescado

Para la gelatina de mandarinas y granadina:
125 ml de zumo de mandarina colado
125 ml de granadina
3 hojas de gelatina o cola de pescado
Una cucharada de azúcar (opcional)

Elaboración:

Trituramos las galletas y las mezclamos con la mantequilla derretida. Cubrimos con esta pasta el fondo de moldes de tartaletas de silicona. Horneamos 30 segundos en el microondas para que esta base de galletas quede compacta. Dejamos enfriar.
En un bol pequeño con agua fría ponemos la gelatina y dejamos reposar unos minutos para que se hidrate.
En un bol mezclamos el yogurt con la leche condensada.
Calentamos la leche en el microondas y derretimos en ella las hojas de gelatina ya hidratadas y escurridas. Incorporamos a la mezcla de yogurt y batimos muy bien para que la gelatina se integre bien en la crema.
Rellenamos las tartaletas dejando espacio para terminar con la gelatina de mandarinas con esta mezcla y dejamos reposar en la nevera.
Preparamos la gelatina de mandarinas y granadina hidratando tres hojas de gelatina en agua fría. Calentamos la granadina en el microondas durante 45 segundos y derretimos en ella las hojas de gelatina hidratadas y escurridas. Añadimos el zumo de mandarinas colado. Podemos disolver en esta mezcla una cucharada de azúcar si las mandarinas no son muy dulces, opcional.
Rellenamos las tartaletas con esta mezcla y terminamos el pastel reposando en la nevera durante al menos 4 horas.
Si nos organizamos, prestamos atención a los alimentos que podemos tener en la despensa, nos surtimos bien de productos frescos y contamos con buenas recetas en nuestro recetario, lo de comer saludable no es que no sea complicado, es que es facilísimo y muy gratificante. Pasta y arroz de varios formatos y también integral, hortalizas y verduras frescas en la nevera para ensaladas, menestras, rehogados y salteados, algunas latas de conservas de verduras y pescados como habitas baby, coliflor cocida, alcachofas y guisantes, atún y bonito en conserva o al natural, así como algunos pescados y carnes que podemos comprar en el día o tener preparados en el congelador, ... nos solucionan un almuerzo y una cena saludable sin necesidad de recurrir a platos precocinados.
Hoy os proponemos una receta de cous cous que gusta mucho en casa y solemos preparar a menudo ya que es muy rica y además se tarda muy poco en hacer. El cous cous es uno de los imprescindibles en nuestra despensa, nunca nos falta y acompañado de verduras y especias es un plato suculento y muy sano.
Nuestros amigos de Más que lechugas nos surten de las hortalizas necesarias para esta y todas las recetas de verduras que preparamos en nuestra cocina. Y es que da gusto contar con un proveedor de productos ecológicos que nos pone tan fácil la compra y nos ofrece tanta calidad y surtido. Sus cajas de alimentos ecológicos se seleccionan al hacer el pedido entre la oferta semanal y se personalizan añadiendo si se quiere más productos ecológicos. Se reciben semanalmente en casa o puedes también elegir dónde ir a recogerlo. Todo son ventajas!
Ingredientes:

170 gr de cous cous
Un pimiento rojo
Un pimiento verde
Un pimiento amarillo
Dos zanahorias
Media cebolla
Dos dientes de ajo
Una cucharadita de pimentón ahumado dulce
Media cucharadita de comino molido
Media cucharadita de curry
Una pizca de pimienta negra molida
Aceite de oliva virgen extra
250 ml de agua
Sal

Elaboración:

Salteamos la cebolla, los pimientos y la zanahoria cortados a cuadraditos. Cuando estén pochados y hayan tomado color los apartamos.
En una sartén con dos cucharadas de aceite de oliva virgen y doramos los dos dientes de ajo picados. Apartamos del fuego y añadimos las especies al gusto.
Agregamos un vaso de agua (250 ml) y volvemos la sartén al fuego esperamos a que hierva. En un recipiente de cristal ponemos el cous cous (aproximadamente es el mismo volumen de cous cous que de agua). Añadimos el agua hirviendo con las especias y dejamos reposar tapado durante unos cinco minutos para que el cous cous se hidrate Pasado este tiempo, podemos agregar las verduras al cous cous. Listo para comer.
Abajao de Bornos, avajao bornicho, sopas vueltas, sopas de espárragos, .... todos estos nombres hacen referencia a distintas versiones de una receta sencilla pero deliciosa con espárragos, patatas, pan y huevos como ingredientes en común. La probé en una reunión de compañeros en el precioso pueblo de Bornos (Cádiz) hace ya muchos años cuando trabajaba allí. He tardado mucho en hacerla en casa, pero estoy segura de que no voy a tardar en repetir porque es un plato que me trae buenísimos recuerdos de aquella época.
Cuando llegaron a casa los riquísimos espárragos del Consejo Regulador de la IGP Espárrago de Huétor Tájar me vino a la mente esta receta. Y es que es un producto exquisito, cultivado con mimo en la vega de Granada con lo que se consigue la textura y el sabor que necesitamos en nuestras mejores recetas.
Ingredientes:

Un manojo de espárragos
Dos patatas hermosas
Dos dientes deajo
150 de pan
Cuatro huevos
Aceite de oliva virgen extra
Sal

Elaboración:

Limpiamos los espárragos, retirándoles las partes duras. Los troceamos y los hervimos unos minutos en agua hirviendo unos minutos, deben estar al dente. Escurrimos y reservamos.
En una sartén amplia doramos los ajos picados en un poco de aceite. Añadimos los espárragos, los rehogamos junto con los ajos y rectificamos de sal.
En otra sartén freímos las patatas como para tortilla, cortadas en rodajas pequeñas. Una vez fritas las pasamos a la sartén con los espárragos y añadimos el pan cortado en rodajas. Incorporamos agua para que se empape el pan.
Batimos los huevos y los añadimos a la sartén, removemos bien para que se reparta el huevo por toda la sartén y cuajamos a modo de tortilla.
Servimos enseguida.