Deliciosos todas las recetas de la repostería tradicional que se prepara en sartén: roscos, buñuelos, torrijas, pestiños, .... A nosotras sin dudarlo los que más nos gustan son los roscos caseros, también llamadas rosquillas fritas, tiernos y esponjosos con su rebozado de azúcar. Ya en nuestro blog hemos compartido con vosotros la receta de Roscos de la Abuela Pepi (insuperables), y hoy queremos compartir también estos roscos con el delicioso aroma de la mandarina que también preparamos en casa.
La mandarina se añade a la masa en forma de ralladura y zumo y el sabor que le aporta es exquisito. También se puede hacer con naranja, respetando las mismas cantidades. Salen igualmente riquísimos.
Pero como siempre, las mejores recetas son las que se preparan con los ingredientes más frescos y para ello debemos de contar con un proveedor que nos traiga el producto más fresco, seleccionado y de alta calidad. Nosotras para los cítricos confiamos en Naranjas Mirador, que nos traen a casa, cómodamente, los cítricos, los caquis y las granadas directamente del campo, al mejor precio y sin gastos de envío. Es una delicia recibir en casa una caja de naranjas o mandarinas llenas de sabor, de manos de Naranjas Mirador, empresa valenciana, agricultores de toda la vida que se han comprometido con la calidad del producto que venden y la satisfacción de sus clientes. La mejor fruta directamente a casa.
Ingredientes:

600-700 gr de harina (la que admita)
Tres huevos grandes
180 gr de azúcar
180 ml de zumo de mandarina
180 ml de aceite de oliva suave
Una cáscara de mandarina
Ralladura de un limón y una mandarina
Tres sobres dobles de gasificante para repostería (gaseosillas)
Aceite de oliva virgen extra para freír los roscos
Azúcar para rebozar

Elaboración:

Calentamos el aceite con la cáscara de mandarina para que se perfume y pierda el sabor a crudo. Dejamos enfriar.
Batimos los tres huevos en un bol, añadimos el azúcar, el zumo y el aceite, y mezclamos bien.
Añadimos la ralladura de limón y una mandarina.
Mezclamos la harina con el gasificante y la vamos añadiendo poco a poco a la mezcla anterior. La masa debe quedar suave y algo pegajosa. La dejamos reposar al menos dos horas en la nevera.
Como la masa queda blanda, debemos formar los roscos con las manos bien embadurnadas en aceite para que no se peguen a las manos.
Vamos friendo los roscos en aceite de oliva virgen extra bien caliente y los vamos sacando conforme se doren. Los dejamos reposar unos instantes sobre papel de cocina para que suelten el aceite sobrante y rebozamos en caliente por azúcar.
Dejamos enfriar sobre una bandeja.
 Aún es pronto pero sabemos que muchos de vosotros ya estáis pensando en los platos que vais a preparar en las fiestas navideñas. Los aperitivos son de todos los más esperados: divertidos, variados, para tomar de un bocado, y en los que volcamos nuestra creatividad y con los que somos más atrevidos.
Estas pequeñas trufas de queso rebozadas son un aperitivo sencillo pero original y muy rico, que podemos servir en una bandeja en cápsulas de papel para trufas y quedan geniales. La de hoy es solo una propuesta porque las variantes son infinitas ya que podéis adaptar el rebozado a vuestros gustos y poner semillas, otros frutos secos, arándanos deshidratados, hierbas secas....
 Las tiras curadas de ternera de Kubdu que encontramos en nuestra caja Degustabox aportan un toque diferente y supersabroso a estas bolitas. Como siempre Degustabox nos ofrece productos novedosos e innovadores con los que preparar nuestras recetas más originales. Y es que viene repleta como siempre de lo que más nos gusta porque Degustabox adapta la caja a nuestros gustos siempre de las mejores marcas. Deseando estamos ya de que llegue la próxima!
Degusta Box
Octubre 2018
Ingredientes:

200 gr de queso cremoso
100 gr de queso emmental rallado
75 gr de anacardos
50 gr de nueces peladas
75 gr de pasas de corinto
75 gr de tiras de ternera ahumada
Pimienta negra en grano
Perejil picadoSal

Elaboración:

En un bol mezclamos el queso cremoso con el queso emmental rallado. Salpimentamos.
Picamos en el accesorio picador de nuestra batidora el resto de ingredientes: los anacardos, las nueces, las pasas de corinto y las tiras de ternera.
Reservamos la mitad de la picada para rebozar y añadimos el resto al queso. Removemos bien y reservamos en la nevera para que adquiera textura.
A la hora de servir hacemos bolitas con ayuda de una cuchara y rebozamos en la picada que teníamos reservada.
Este minipastel de queso está inspirado en una de las tostadas que más nos gustan, de queso crema y membrillo. Desde que hacemos dulce de membrillo en casa son muchas las mañanas que las tomamos para desayunar acompañando nuestro café con leche, siempre sobre una rebanada de pan de brioche que también preparamos en casa en nuestra panificadora (la receta de Brioche en panificadora la tenemos en el recetario de Panes y Pizzas de nuestro blog.
El dulce de membrillo es una conserva de otoño que no puede faltar en nuestra cocina cuando los membrillos están de temporada. Su sabor fragante e intenso es ideal para acompañar quesos, frutos secos y para servir en tostadas. En este post el dulce de membrillo se queda con textura de crema pero con la misma receta alargando la cocción (hasta que la cuchara con la que removemos logre quedarse de pie ella sola por el espesor de la crema) conseguiremos un dulce de membrillo solidificado para partir con cuchillo como el que normalmente encontramos en los comercios (pero mil veces más rico).
 Nuestro delicado y supersencillo pastel lo hemos servido en una elegante fuente que compramos en la Tienda Outlet Online de menaje del hogar, vajilla y cocina de OhGar en la que siempre encontramos lo que buscamos a los mejores precios. Las últimas novedades para que tu mesa luzca preciosa y tus platos tengan la mejor de las presentaciones en OhGar
Tienda Outlet Online de Menaje del Hogar, Vajilla y Cocina
Ingredientes:

Una rebanada de brioche
100 gramos de queso crema
Una cucharada de leche condensada
Dos cucharadas de crema de dulce de membrillo

Para el dulce de membrillo:
Un kg de membrillos
800 gr de azúcar

Elaboración:

En primer lugar preparamos la crema de dulce de membrillo empezando por cocer los membrillos en la olla a presión sin pelar unos diez minutos.
Pasado este tiempo los dejamos enfriar lo justo para que nos permita pelarlos y retirarles el corazón. En una olla grande mezclamos el azúcar con los membrillos y llevamos al fuego. Esperamos a que el azúcar se disuelva por completo a fuego medio y pasamos la batidora para que la crema nos quede más fina. Debemos remover la crema todo el proceso hasta que empiece a tomar un color más oscuro y empiece a despegarse del fondo de la olla, unos 20 minutos aproximadamente. Vertemos la crema en tarros de cristal y dejamos que se enfríe.

Preparamos la crema de queso simplemente batiendo con unas varillas el queso crema con la leche condensada. Reservamos en frío.

Montamos el pastel cortando un círculo de brioche con ayuda de aro de emplatar. Ponemos una capa generosa de crema de queso y cubrimos con la crema de dulce de membrillo.

Si no lo habéis hecho aún tenéis que probar el pollo tikka masala con su salsa cremosa y aromática, con un punto picante. Es uno de los platos más conocidos de la gastronomía hindú, que no falta en los menús de los restaurantes indios y su receta es muy apreciada en el Reino Unido (Robin Cook,  exministro británico de asuntos exteriores, lo describió como "el verdadero plato nacional de Gran Bretaña").
Ya tenemos la receta de Pollo Tikka Masala en nuestro blog, pero en esta ocasión hemos querido dar un toque dulce y suave acompañando el pollo con calabaza braseada lo que ha sido todo un acierto. Y como siempre, guarnecido con arroz basmati en blanco, suelto y aromático.

La salsa Tikka Masala de Patak's la hemos encontrado en nuestra caja Degustabox de este mes y nos ha sorprendido por su extraordinario sabor casero y su equilibrada mezcla de especias. Y este es solo uno de los productos superdeliciosos con los que hemos disfrutado este mes de nuestra caja Degustabox, repleta como siempre de lo que más nos gusta.

Degustabox
Octubre 2018
Ingredientes:

300 gr de pechuga de pollo
250 gr de calabaza
200 gr de arroz basmati
Un tarro de salsa tikka masala

Para el marinado del pollo:
Media cucharadita de clavo molido
Media cucharadita de comino
Media cucharadita de pimentón dulce ahumado 
Media cucharadita de Garam masala
Un limón 
Tres dientes de ajo
Un trozo pequeñito de jengibre 
Tres cucharadas colmadas de yogur natural

Elaboración:
Mezclamos en un bol la ralladura de medio limón y su jugo, el ajo machacado y el jengibre rallado. Agregamos el yogur, media cucharadita de sal y las especias.
Cortamos las pechugas de pollo en trozos de unos cinco cm y mezclamos con el marinado que hemos preparado. Cubrimos el bol con papel film y dejamos marinar en la nevera durante al menos dos horas, pero preferiblemente durante la noche.
Cortamos la calabaza en trozos de tamaño similar a los trozos de pollo y la cocemos para que pierda tersura pero sin que llegue a estar blanda. Braseamos los trozos de calabaza bien escurridos del agua de coccción en una parrilla con un poco de aceite de oliva. Reservamos.
En la misma parrilla doramos los trozos la pechuga de pollo escurridas de su marinado.
Vertemos en una sartén amplia la salsa tikka masala y cocinamos en esta salsa los trozos de pollo y de calabaza ya dorados. 
Mientras tanto cocinamos el arroz basmati unos 15 minutos.
Servimos bien caliente.
Sustituir los refinados (azúcares, harinas, cereales, ...) por los integrales es un paso que debemos dar si queremos que nuestra dieta sea beneficiosa para nuestra salud. Hay algunas personas reticentes a dar este paso por considerar que los alimentos integrales tienen un sabor más "basto" y menos sabroso... pero no tiene porqué ser así si escogemos ingredientes de calidad y recetas que se adapten bien al uso del integral.
En este bizcocho realizado con harina integral ecológica y azúcar integral  hemos potenciado su jugosidad con una capa de manzanas, y ha resultado todo un éxito. Entre sus ingredientes también se encuentra la bebida Vivesoy Quinoa de Pascual, elaborada con quinoa y arroz y enriquecida en calcio y vitamina D. Nos ha llegado hoy mismo en nuestra caja Disfrutabox y ya la estamos disfrutando! Disfrutabox nos trae este mes productos de alimentación y cuidado ecológicos, naturales y de comercio justo. Para que disfrutemos el doble de ellos.
DisfrutaBox
DisfrutaBox


Ingredientes:

Tres huevos
Taza y media de harina integral de trigo (180 gr)
Una taza de azúcar integral de caña o panela (170 gr)
Media taza de aceite de oliva virgen (130 ml)
Media taza de leche vegetal de quinoa (120 ml)
Tres sobres dobles de gasificante
Una pizca de sal
Tres manzanas

Elaboración:

Precalentamos el horno a 180º.
Con ayuda de las varillas batimos los huevos con el azúcar y la pizca de sal.
Añadimos la leche y el aceite incorporando bien con las varillas.
Ponemos la harina mezclada con el gasificante y batimos bien para que no queden grumos..
Llevamos al horno en un molde engrasado y horneamos durante unos 15 minutos con calor arriba y abajo.
Mientras tanto pelamos y cortamos las manzanas en láminas finas. En ese tiempo la superficie del bizcocho deberá estar lo suficientemente consistente para aguantar sin bajarse la capa de manzanas que le vamos a poner.
Volvemos el bizcocho al horno unos 20 minutos más
Pasado este tiempo pinchamos para comprobar que no nos quedó crudo, y sacamos del horno.
Dejamos enfriar en una rejilla.
Empezamos la semana con un plato saludable a la par que elegante y sencillo, fácil de elaborar y muy sabroso. Son unas popietas de lenguado cocinadas en el horno y con un acompañamiento de espárragos verdes y ensalada de tomates cherry.
El lenguado así preparado queda muy jugoso siempre que estemos bien pendiente de él a la hora de hornearlo, no más de 8 minutos debe de estar en el horno a temperatura fuerte (200 ºC) para que no quede crudo ni tampoco pasado. 
Los espárragos podemos colocarlos en el interior de la popieta si los hervimos con anterioridad, pero a nosotras nos gusta más hornearlos y que se doren y después introducir algunos dentro de la popieta, quedan más sabrosos.
Los filetes de lenguado nos lo sirve Dagustín y son excelentes para esta preparación por su extraordinaria calidad y su textura. Y es que Dagustín lleva este negocio desde hace más de 50 años, así su equipo lo ha convertido en una marca de confianza y una de las más importantes de su sector, llevando pescado y marisco a todo el mundo.

Ingredientes:

Ocho filetes de lenguado
Un manojo de espárragos verdes
Aceite de oliva virgen extra
Pimienta negra recién molida
Sal

Para la picada de ajo y perejil:
Cuatro cucharadas soperas de aceite de oliva virgen
Una cucharada de zumo de limón
Un puñado de hojas de perejil
Un diente de ajo
Sal


Tomates cherry y vinagre de Módena para acompañar

Elaboración:

Salpimentamos los filetes de lenguado y hacemos con ellos las popietas, sujetando el enrollado con un palillo de madera.
Disponemos en una fuente de horno los espárragos verdes y los horneamos a 200º con calor arriba y abajo hasta que empiecen a dorarse.
En otra fuente untada con aceite de oliva virgen extra disponemos las popietas y las horneamos a esa misma temperatura durante unos 8 minutos.
Mientras tanto preparamos la picada en el mortero poniendo primero los ajos y la sal y añadiendo el resto de ingredientes cuando los ajos estén bién machacados.
Disponemos las popietas en los platos de servir cuando estén cocinadas y colocamos sobre cada una los espárragos. Terminamos con la picada de ajo y perejil y completamos el plato con los tomates cherry aliñados con el vinagre de Módena.


El pan sin sal es decididamente distinto y no solo en el sabor sino en la textura de la masa en su elaboración, el tiempo de fermentación, la corteza, e incluso el color del pan. La masa del pan sin sal es más blanda y pegajosa, la fermentación es más rápida ya que como sabéis la sal la ralentiza.
La corteza del pan sin sal es algo más gruesa, lo que puede ser una ventaja. El color del pan sin sal, sin embargo, es menos dorado que cuando lleva sal, por esta razón añadimos una cucharadita de miel o azúcar a la masa que mejora el color del pan y la textura de la corteza.
Si habéis decidido reducir el consumo de sal ya sea por prevención o por indicación médica pensad que el pan es uno de los productos que más abundan en nuestra dieta, y que podemos seguir disfrutando de él si lo preparamos con recetas como esta. Reducir el sodio de la dieta nos reporta muchos beneficios ya que evita los riesgos de padecer enfermedades cardíacas, problemas de riñón, etc.
Ingredientes:
500 gr de harina de fuerza
Un sobre de levadura seca de panadería
10 gr de miel o azúcar
300 ml de agua

Elaboración:
Si para amasar nos ayudamos de la panificadora o robot de cocina con amasadora, ponemos
todos los ingredientes, primero los húmedos y después los secos y seleccionamos el programa masa sin fermentación para que simplemente nos realice el amasado.
Si vamos a amasar a mano, nos hacemos de un bol grande y ponemos toda la harina en él haciendo un hueco en el centro en el que mezclaremos el resto de ingredientes. Vamos incorporando la harina con las manos hasta que la tengamos toda integrada. Es el momento de volcar a una mesa de trabajo y amasar.
Cuando la masa nos quede lisa y elástica, adherente pero no pegajosa (ya la hayamos amasado a mano o a máquina), podemos hacer una bola y dejarla fermentar en un bol ligeramente aceitado para que no se pegue. Deberá reposar hasta que doble su volumen, puede tardar en torno a las dos horas.

Pasado este tiempo boleamos la masa y dejamos otra vez reposar sobre un banetón con harina para que fermente hasta que su volumen crezca una vez y media. Siempre tapado.

Precalentamos el horno a 200ºC. Volteamos el pan sobre la bandeja del horno y greñamos con ayuda de una cuchilla. Horneamos unos 50 minutos (tras los primeros 5 minutos bajamos la temperatura del horno a 190º hasta el final del horneado).
Dejamos enfriar el pan sobre una rejilla.
En verano nuestro huerto nos provee de riquísimos calabacines, pero al llegar el otoño la cosecha cambia y ahora son calabazas de distintas variedades las que surten nuestra cocina. Con la variedad cacahuet (dulce y jugosa) preparamos muchas recetas saladas y también de repostería y postres: Hummus de CalabazaCrema de Calabaza con Queso Cremoso y Semillas de ChíaCupcakes de Calabaza CaramelizadaBizcocho de CalabazaCheesecake de Calabaza sin azúcar, ... y un largo etcétera.
 La receta con calabaza de hoy no puede ser más sencilla, ya que estos pastelitos los elaboramos con una plancha de hojaldre y el relleno se prepara con ayuda de la batidora. No mancha la cocina, tardan muy poco en hacerse, y está deliciosa. Los tenéis que probar.
Ingredientes:

Una plancha de hojaldre
Dos tazas de calabaza cocida
1 lata pequeña de leche condensada
Dos huevos
Una cucharadita de canela molida
Media cucharadita de jengibre molido
Media cucharadita de nuez moscada
Media cucharadita de sal
Mantequilla para engrasar los moldes

Elaboración:

Precalentamos el horno a 170ºC
Estiramos la plancha de hojaldre y hacemos discos del diámetro de los huecos de una bandeja de muffins. Colocamos cada disco en cada hueco que habremos engrasado bien y presionamos bien de modo que quede uniforme, recortamos los bordes que puedan sobresalir y pinchamos bien la superficie. Cubrimos con garbanzos cada una de las porciones de hojaldre para que la masa no suba y prehorneamos unos diez minutos en el horno.
Mientras tanto ponemos todos los ingredientes en el vaso de la batidora y trituramos todo.
Retiramos las base del horno, retiramos los garbanzos y cubrimos con el relleno y volvemos a hornear durante unos 40 minutos aproximadamente.
Dejamos enfriar antes de servir.
Sabéis que nos gusta hornear pan casero, pero la masa de pan no solo da para hogazas y panecillos, con ella también preparamos panes especiales, pizzas y empanadas.
Esta de patata, panceta ahumada y mozzarella está inspirada en la auténtica pizza blanca romana, sin tomate, con un relleno muy suave pero a la vez sabroso.
La capa de patata que lleva tiene se ser muy fina con lonchas de patatas cortadas finamente con mandolina de forma que se cocinen completamente junto a la masa de pan. La mozzarella aporta jugosidad y el bacon profundidad de sabor. Una combinación perfecta.
Ingredientes: 

Para la masa:
500 gr de harina de fuerza
Un sobre de levadura seca de panadería
10 gr de sal
10 gr de miel o azúcar
300 ml de agua

Para el relleno:
Dos patatas
200 gr de mozzarella en láminas finas
200 gr de panceta ahumada en láminas finas
Pimienta molida y sal 

Un huevo batido o leche para pincelar (opcional)

Nota: Con estas cantidades salen dos empanadas grandes

Elaboración:

Si vamos a amasar a mano, nos hacemos de un bol grande y ponemos toda la harina en él haciendo un hueco en el centro en el que mezclaremos el resto de ingredientes. Vamos incorporando la harina con las manos hasta que la tengamos toda integrada. Es el momento de volcar a una mesa de trabajo y amasar.
Si para amasar nos ayudamos de la panificadora o robot de cocina con amasadora, ponemos
todos los ingredientes, primero los húmedos y después los secos y seleccionamos el programa masa sin fermentación para que simplemente nos realice el amasado.
Cuando la masa nos quede lisa y elástica, adherente pero no pegajosa (ya la hayamos amasado a mano o a máquina), podemos hacer una bola y dejarla fermentar en un bol ligeramente aceitado para que no se pegue. Deberá reposar hasta que doble su volumen, puede tardar en torno a las dos horas.

Precalentamos el horno a 200 grados.

Extendemos una masa de la empanada y recortamos dos rectángulos iguales del tamaño de la bandeja de horno. Ponemos uno de los rectángulos de masa en la bandeja sobre un papel de horno, rellenamos con las láminas de mozzarella, sobre ella las láminas de patata (sin superponer láminas de patata pues no se cocinarían por el grosor) y por último las láminas de panceta. Después tapamos con otra porción de masa, prensamos los bordes con los dedos, pinchamos con un tenedor para que respire y la pintamos por encima con un huevo batido.
Metemos la empanada en el horno. Cuando este dorada la sacamos, tarda más o menos 30 minutos.