¿Conocéis este riquísimo aperitivo tradicional murciano? La marinera consiste en una ensaladilla sencilla de patata chafada con mayonesa, huevo duro y atún en conserva que se coloca sobre una rosquilla y se corona con una anchoa en aceite. Excelente para servir de tapa en el aperitivo porque su diseño la hace facilísima de comer.
El secreto: la ensaladilla tiene que estar muy jugosa pero lo suficientemente firme par que no se nos escurra de la rosquilla.... hay que cogerle el punto! La excelencia de la mayonesa es la protagonista de este aperitivo y la que nos hace conseguir la textura perfecta, la prepararemos firme y untuosa.
Y no nos debemos olvidar del tema rosquilla, el mejor acompañamiento para una ensaladilla de todas todas. Si escogemos los roscos almonteños del  Horno Martín Naranjo vamos a acertar seguro ya que están horneados en horno de leña, con textura y sabor únicos en el mundo perfectos para este aperitivo.

Ingredientes:

Tres patatas grandes
Una lata de anchoas en aceite
Rosquillas de pan
125 gr de atún en aceite
Tres huevos
Aceite de girasol
Vinagre
Zumo de limón
Sal

Elaboración:

Cocemos las patatas enteras sin pelar en abundante agua hirviendo a la que habremos puesto un puñado de sal. Pinchamos las patatas a los 25 minutos aproximadamente para saber si están cocidas.
Dejamos enfriar y pelamos.
Cocemos en otro cazo los huevos unos quince minutos.
Preparamos la mayonesa poniendo en el vaso de nuestra batidora un huevo con un chorro de aceite, unas gotas de zumo de limón y unas gotas de vinagre. Batimos con la batidora sin moverla del fondo del vaso y vamos añadiendo el aceite en un hilo moviendo la batidora arriba y abajo mientras seguimos batiendo. Rectificamos de sal y de vinagre. Debemos conseguir una mayonesa algo espesa.
Chafamos las patatas peladas y las mezclamos con la mayonesa, el atún escurrido y desmigado, los huevos cocidos picados. Rectificamos de sal.
A la hora de servir, y sin demasiada antelación colocamos una porción de ensaladilla en uno de los extremos de la rosquilla y adornamos con una anchoa. 

El teff es un cereal antiquísimo, cultivado en Etiopía desde hace más de 5000 años. Con la harina extraída de las pequeñas semillas de este cereal los etíopes elaboran uno de sus platos tradiconales, la torta ingera, que se puede acompañar de arroz, calabaza, carnes sazonadas con especias o salsas, ...

Además de ser apto para celíacos, el teff, o trigo egipcio, aporta multitud de beneficios para la salud: Es rico en calcio, hierro, magnesio, potasio, vitamina C, adecuado en dietas de control de peso, contiene 8 aminoácidos esenciales y aporta gran cantidad de fibra y proteína vegetal.
Hoy en día el teff es considerado un superalimento y nos ha sido muy grato encontrarlo en nuestra Québox Sin gluten. Este mes, como todos, nuestra Québox viene repleta de los productos más novedosos del mercado libres de gluten para que podamos conocerlos y degustarlos. Nuestra suscripción consiste en una caja cada dos meses de productos sin gluten, pero pueden preparar una selección de productos sin lactosa o sin gluten ni lactosa y siempre sin compromiso de permanencia. Todo son ventajas.


Ingredientes:

150 gr de harina de teff 
50 gr de nueces
250 ml de leche
Dos huevos
Unas gotas de extracto de vainilla
Dos cucharadas de azúcar
Una cucharadita de levadura química sin gluten
Una pizca de sal
Dos cucharadas de aceite de oliva suave
Sirope de arce, nueces y fresas de otoño para decorar

Elaboración:

Mezclamos en un bol la harina, las nueces trituradas muy finamente (podemos hacer uso del accesorio picador de nuestra batidora), la levadura y la pizca de sal.
En otro recipiente batimos los huevos, añadimos la leche, el aceite, el extracto de vainilla y el azúcar. Mezclamos bien.
Vamos incorporando a esta mezcla los ingredientes secos batiendo bien para que no queden grumos.

Las tortitas las cocinamos en una sartén que habremos engrasado ligeramente con un papel de cocina untado en aceite o mantequilla.
Echamos una pequeña cantidad de masa, esperamos a que dore ligeramente y damos la vuelta.
Decoramos con sirope de arce, nueces y fresas de otoño.

La crema pastelera es la reina de las cremas dulces. Muy fácil de hacer, con ingredientes frescos que siempre tenemos en casa (huevos, harina, azúcar y leche) la aromatizamos normalmente con canela y limón o  vainilla para que nos sirva de relleno en bizcochos, hojaldres, brioches, masas quebradas.... Su fino sabor complementa muy bien a las frutas en los pasteles y tartas, pero también podemos tomarla sola con azúcar quemado a modo de crema catalana.
Hoy la utilizamos para rellenar unas dulces manzanas y la hemos acompañado de los frutos secos que más nos gustan. Un postre que seguro gustará a todos, en nuestra mesa ha sido todo un éxito.
De la mano de Disfrutabox hemos conocido el azúcar moreno con stevia que permite hacer este postre un poco más ligero, ya que este azúcar permite poner menos cantidad para conseguir el mismo dulzor y además es bajo en calorías. La caja de productos innovadores Disfrutabox siempre nos sorprende con lo más novedoso del mercado. Ya estamos deseando que llegue la próxima!

Ingredientes:

Seis manzanas golden 
100 gr de frutos secos variados (pasas, nueces, almendras, avellanas)
Una cucharadita de azúcar moreno por cada manzana
Una cucharadita de mantequilla por cada manzana
Un chorro de brandy

Para la crema:
250 ml de leche entera
250 ml de nata
150 gr de azúcar moreno
40 gr de harina fina de maíz (Maizena)
Un huevo entero y cuatro yemas
Unas gotas de esencia de vainilla
Un palo de canela y la piel de un limón

Elaboración:

Empezamos preparando la crema pastelera: 
Retiramos medio vaso de leche en el que disolvemos la Maizena. El resto de la leche lo mezclamos con la nata en una cacerola a la que añadimos el azúcar, la canela, el limón y la esencia de vainilla. Ponemos a calentar a fuego medio.
Batimos en un bol el huevo y las yemas y le añadimos el vaso de leche en el que habíamos diluido la harina.
Cuando la leche y la nata hiervan, retiramos la canela y la piel del limón. 
Para que la mezcla de huevos no se corte con el cambio brusco de temperatura, añadimos un poco de leche caliente y removemos bien. En este punto ya podemos volcar toda la mezcla de huevos a la leche y ponerla de nuevo al fuego.
Sin dejar de remover con las varillas de mano, esperamos a que la crema espese. Retiramos del fuego y dejamos enfriar.

Preparamos las manzanas lavándolas bien, descorazonándolas y dándoles un pequeño corte por la parte más abultada de la manzana todo alrededor para que nos se nos deshaga en la cocción y conserve la forma.
Rellenamos las manzanas con la crema y las colocamos en una fuente de horno. Espolvoreamos sobre ellas los frutos secos picados. Ponemos una cucharadita de azúcar y otra de mantequilla sobre los frutos secos, regamos con el brandy y llevamos al horno.
El tiempo de horneado dependerá mucho del tamaño de las manzanas y de nuestro gusto. Nosotras las hemos dejado 20 min a 180ºC.

Siempre frescas, siempre disponibles, sin conservantes, fáciles de preparar y lo más importante, muy nutritivas ya que conservan las vitaminas y minerales gracias al proceso de ultracongelación: estas son algunas de las muchas razones para animarnos a consumir verduras congeladas e incluirlas en nuestra cesta de la compra.
La Asociación Española de Fabricantes de Vegetales Congelados ASEVEC nos recomiendan cocinarlas al vapor, en el microondas y hervidas, así podremos disfrutar de todo su sabor manteniendo intactas sus propiedades nutricionales.
En la receta de hoy, la coliflor y el brócoli los hemos cocinado al estilo oriental, como si de un arroz cinco delicias se tratara, con gambas, pechuga de pavo, tortilla, guisantes y zanahorias. El resultado ha sido todo un éxito en la mesa, descubriendo con ello una nueva forma de tomar verdura.

Ingredientes:

250 gr de coliflor congelada
250 gr de brócoli congelado
75 gr de pechuga de pavo a cuadraditos
100 gr de gambas
Una zanahoria
75 gr de guisantes congelados
Un huevo
Aceite de oliva virgen extra
Sal

Elaboración:

Descongelamos el brócoli, la coliflor y los guisantes. 
En un robot de cocina picamos la verdura hasta que queden con una consistencia de arroz. 
Rehogamos el brócoli y la coliflor en una tartera con un poco de aceite de oliva y vamos dorando lentamente.
Mientras tanto preparamos una tortilla francesa y reservamos.
Salteamos la zanahoria a cuadraditos, los guisantes, el pavo y las gambas. 
Rectificamos de sal y pimienta.
Una vez salteado, incorporamos este conjunto al brócoli y la coliflor. 
Por último añadimos la tortilla cortada a tiras, damos un par de vueltas y a comer.


Fruta, pan, lácteos, frutos secos, proteínas y un té para ayudarnos a despertar: un desayuno completo y muy apetecible para empezar el día repleto de energía.
El desayuno que os proponemos hará que os levantéis de la cama de un salto y disfrutéis de la comida más importante del día. Un zumo de naranja recién exprimido y un té negro acompañan un delicioso pincho de pan tostado con bacon crujiente, bajo un queso camembert que empieza a fundir y coronado con la dulzura del dátil. A nosotras desde luego este pincho nos ha conquistado.
Lo preparamos todo de forma fácil y limpia en nuestros electrodomésticos de desayuno de Mx Onda, que además tienen un diseño muy cómodo y funcional que hace que luzcan estupendos en nuestra cocina. El exprimidor con jarra de gran capacidad nos permite preparar zumo para toda la familia y la tostadora horizontal se adapta al grosor de pan que más nos gusta. Para el bacon del desayuno, pero también para otras preparaciones culinarias, Mx Onda nos ofrece una plancha eléctrica con recubrimiento cerámico antiadherente con grandes prestaciones. Un lujo desayunar con Mx Onda
Ingredientes:
Pan de barra
250 gr de queso Camembert
150 gr de bacon ahumado
100 gr de dátiles
Elaboración:

Sacamos el queso de la nevera una media hora antes de preparar los pinchos, para que pierdan el frío. Lo cortamos en lonchas del tamaño de la anchura de la barra de pan.
Deshuesamos los dátiles y los cortamos por la mitad longitudinalmente.
Cocinamos en la plancha el bacon hasta que nos quede crujiente y tostado.
Cortamos rodajas de pan de barra y las tostamos en nuestra tostadora.
Montamos inmdiatamente los pinchos para servir calientes: primero el pan tostado, sobre él ponemos el bacon y el queso y terminamos con el dátil. Sujetamos todo el conjunto con un pincho de madera.

Servir lasaña en casa es sinónimo de acierto, y es que ... ¿a quién no le gusta? Es un plato que disfrutan grandes y pequeños, y sobre todo estos últimos, para ellos es casi un plato de fiesta.
Rellenos para la lasaña hay muchos: de verduras, de carne, de pescado... pero la lasaña que preparamos más a menudo es sin duda la lasaña de atún con verduras. Aprovechamos las verduras que estén de temporada y buscamos un atún claro de buena calidad, ya que irá horneado.
La decisión la tenemos clara: El atún de Pepus, segunda marca de nuestros colaboradores Espinaler que han sabido dar en el blanco con este gama de productos de excelente calidad y diseño joven y rompedor.
Nuestros amigos de Pepus ponen en la despensa conservas de pescado y mariscos, vegetales y packs que seguro que nos van a solucionar más de una cena o almuerzo.


Ingredientes: 
Placas de lasaña 
Dos cebollas 
Tres pimientos verdes hermosos 
Un calabacín
Atún claro
Salsa de tomate casera 
Bechamel 
Queso para gratinar 
Aceite, sal y orégano

Elaboración:

Ponemos una olla con agua al fuego, cuando empiece a hervir añadimos la pasta y cocemos al gusto.
Calentamos la sartén con un buen chorreón de aceite. Añadimos la cebolla y la ponemos a pochar, después los pimientos y dejamos que se pochen. Incorporamos el calabacín y rehogamos un poco más.
Escurrimos el aceite del atún y lo añadimos, junto con la salsa de tomate y dejamos enfriar.
Cuando la pasta esté al punto, la ponemos en un paño para que escurra el exceso de agua. En una fuente de horno vamos poniendo las placas de lasaña, relleno, lasaña, relleno... Añadimos la bechamel y el queso rallado.
Espolvoreamos con orégano y al horno. Gratinamos al gusto.
El gazpacho uno de los platos tradicionales andaluces con el que más nos identificamos: sencillo, fresco, muy sabroso y saludable. Hay mil formas distintas de prepararlo pero nosotros somos fieles a la receta que siempre se ha hecho en casa.
Servido en coquetos vasitos y acompañado de unas graciosas minibrochetas de boquerones y anchoas, esta riquísima sopa fría se convierte en un aperitivo fácil de comer y servir, al gusto de todos.
Con la calidad y la elaboración artesana de los boquerones en vinagre y las anchoas en aceite Nassari, las minibrochetas nos quedan perfectas y maridan muy bien con el gazpacho. Y es que en Nassari llevan dedicándose al pescado desde 1977 y han hecho del buen hacer el estándar de calidad de sus productos. Su excelente variedad hace que podamos disfrutar en casa de todo el sabor del mar.

Ingredientes:

Para el gazpacho andaluz:
Un kg de tomates maduros
Un pimiento verde
Un diente de ajo
Medio pepino
Un trozo de pan duro
Aceite de oliva virgen 
Vinagre de vino
Agua fría
Sal

Para las minibrochetas:
Boquerones en vinagre
Anchoas en aceite
Queso fresco
Albahaca
Orégano
Escamas de pimentón ahumado
Tomate

Elaboración:

Troceamos todas las verduras bien limpias y las ponemos en el vaso de la batidora. Añadimos el pan duro, el aceite de oliva virgen extra (una cantidad generosa),  el vinagre y la sal. Mojamos con un chorreón de agua fría y dejamos que macere una media hora.
Mientras tanto preparamos las minibrochetas: rebozamos el queso fresco cortado en taquitos con las especies y lo intercalamos con el tomate cortado en cuadrados, el boquerón y la anchoa que habremos enrollado previamente.
Batimos el gazpacho, rectificamos de sal y de vinagre si hiciera falta. Controlamos la cremosidad de la sopa añadiendo agua muy fría si hiciera falta.
Montamos los chupitos sirviendo el gazpacho y colocando una minibrocheta sobre cada uno de ellos


El arroz, alimento básico en muchas culturas (esencial en la cocina asiática) es el segundo cereal más producido en el mundo, después del maíz. Por si no lo sabíais, el cultivo del arroz se instaló en la Península Ibérica traído por los árabes hace ya casi 13 siglos. Desde entonces ha sabido encontrar su papel en muchísimas preparaciones de las cocinas regionales de nuestro país, principalmente en las del litoral levantino donde podemos degustar las recetas más afamadas de este versátil cereal.
Carnes, verduras, pescados y mariscos tienen en el arroz un acompañante ideal para conformar un delicioso guiso. Nosotras os traemos hoy la tradicional receta de arroz caldoso con marisco, un plato casero exquisito. Os invitamos también a visitar el apartado de arroz de nuestro recetario en el que podéis encontrar más recetas de arroz desde un delicioso Risotto de Champiñones Portobello y Setas hasta nuestra fresca Ensalada de Arroz con Bonito, Piquillo y Aceitunas Negras.

En la tartera con tapa de cristal Magefesa Nova nuestros guisos de arroz tienen garantía de éxito. Fabricada en acero inoxidable 18/10 y con un diseño cuidado y muy manejable, esta tartera ya se encuentra entre nuestras favoritas. Además, se limpia muy fácilmente y es preciosa con su acabado de brillo espejo y su moderno detalle rojo en el asa. Extraordinaria esta completísima colección Nova de Magefesa, de excelente calidad y muy funcional.
Ingredientes:
300 gr de gambas
300 gr de almejas
200 gr de calamares
Unos mejillones
200 gr de arroz redondo
Una cebolla
Un pimiento rojo pequeño
Un pimiento verde pequeño
Tres dientes de ajo
Seis cucharadas de tomate triturado
Guisantes
Dos litros de agua
Medio vaso de coñac
Aceite de oliva virgen extra
Pimentón dulce
Sal
Elaboración:
En primer lugar preparamos el caldo con las pieles y las cabezas de las gambas, que sofreímos en dos cucharadas de aceite de oliva con un poco de sal. Mientras que se sofríen aplastamos las cabezas de las gambas para extraer de ellas todo su jugo. Seguidamente añadimos el coñac y lo dejamos reducir para que evapore el alcohol. Incorporamos el agua, tapamos y cocinamos durante unos veinte minutos aproximadamente. Colamos el caldo después de la cocción y lo tenemos listo.
Preparamos ahora el sofrito y el marisco: en nuestra tartera ponemos un poco de aceite de oliva y salteamos el marisco hasta que empiece a dorar, lo retiramos.
En la misma cazuela pochamos la cebolla y el ajo picados, y posteriormente el pimiento rojo y el verde cortados a cuadrados pequeños. Lo último que añadimos es el tomate triturado. 
Una vez tengamos el sofrito listo, incorporamos el arroz y media cucharada de pimentón dulce, junto con los calamares. Mojamos con el caldo, añadimos los guisantes y rectificamos de sal.
Cocinamos a fuego medio durante unos 12 minutos y será el momento de añadir el resto de marisco (gambas, almejas y mejillones) que teníamos ya salteados. Cocinamos unos cinco minutos más.
Cuando el arroz esté en su punto, tapamos la cazuela y dejamos reposar.
 A pesar de que aún estamos en septiembre, aún aprieta el calor y el cuerpo nos pide recetas frescas como las ensaladas y ensaladillas. Esta que os traemos hoy es la clásica ensaladilla rusa pero con un formato individual que agradeceremos a la hora de servir.
Bien fríos en de la nevera, estos triffles de ensaladilla. además de superapetecibles, son muy prácticos ya que los podemos tener preparados con antelación y listos a la hora de cenar.
Con el nuevo atún ligero de Calvo que encontramos en nuestra caja Degustabox , estos triffles son más ligeros pero igualmente sabrosos. Siempre novedosos los productos que encontramos en la caja mensual sorpresa Degustabox, innovaciones de las primeras marcas del mercado y a nuestro gusto pues Degustabox se encarga de escoger lo que más nos gusta, pues son cajas personalizadas.

Ingredientes:

500 gramos de patatas
Dos huevos enteros
Dos latas de atún pequeñas Calvo
300 gr de mayonesa casera
50 gr de encurtidos (pepinillos, cebollas encurtidas, ...)
Una cucharada de zumo de limón
Lechuga iceberg
Maíz dulce cocido
Aceite de oliva virgen
Vinagre de vino 
Sal

Elaboración:

Cocemos en abundante agua salada las patatas enteras con piel, si son medianas estarán bien cocidas en 25 o 30 minutos.. En un cazo aparte cocemos los huevos durante 12 min.
Escurrimos el agua y dejamos enfriar los huevos y las patatas para poderlos pelar.
Chafamos la patata cocida después de pelada y picamos los huevos cocidos muy menudos. 
Mezclamos ambos con la mayonesa casera, añadimos los encurtidos bien picados también y el atún escurrido de su aceite y desmenuzado.
Aliñamos con una cucharada de zumo de limón, mezclamos bien y rectificamos de sal. Reservamos en la nevera.
Cortamos la lechuga en juliana, la ponemos en un bol y la aliñamos con el aceite de oliva, el vinagre y la sal muy ligeramente. En otro bol aliñamos también el maíz.
Montamos el triffle sobre unos vasos chatos alternando ensaladilla, lechuga, maíz hasta llegar al borde del vaso.
Decoramos con maíz y atún.