Hoy os proponemos una receta tradicional, algo laboriosa de hacer pues lleva masa de pan pero que merece muchísimo la pena pues es deliciosa. La podemos preparar para cenas, meriendas y se puede llevar a cualquier sitio (playa, campo, cumpleaños...). Es tan versátil que se puede comer fría o caliente y admite multitud de rellenos. En esta ocasión elegimos un sabrosísimo relleno de atún de almadraba y pisto de calabacín.

El atún de almadraba es un producto andaluz de fama internacional, llamado así por el tipo de pesca artesanal usado para capturarlo. Es un pescado delicioso, casi una delicatessen que, sin embargo, podemos encontrar en el estante de cualquier supermercado.
Y como con la masa vamos a ser igual de exigentes. la preparamos con la harina de fuerza de Harina Tradicional Zamorana Marca de Garantía que nos proporciona un sabor y aroma tradicional ya que contiene harina molturada en molino de piedra. Nos ha dado tan buen resultado que ya estamos pensando en preparar otras recetas de panes y bollería con esta harina.
La Marca de Garantía de Harina Tradicional Zamorana nos ofrece harinas de calidad certificada, con la que obtenemos panes con una miga más consistente y sabrosa y una textura excelente.

Resultado de imagen de harina tradicional zamorana
Ingredientes: 

Para la masa:
500 gr de harina de fuerza
Un sobre de levadura seca de panadería
10 gr de sal
10 gr de miel o azúcar
300 ml de agua

Para el relleno:
Dos cebollas
Cuatro pimientos verdes medianos
Un calabacín hermoso
Dos tomates
Salsa de tomate casera
Tres latas de atún de almadraba en aceite de oliva
Aceite de oliva virgen extra
Pimienta molida y sal 

Un huevo batido o leche para pincelar (opcional)

Nota: Con estas cantidades salen dos empanadas grandes

Elaboración:

Si vamos a amasar a mano, nos hacemos de un bol grande y ponemos toda la harina en él haciendo un hueco en el centro en el que mezclaremos el resto de ingredientes. Vamos incorporando la harina con las manos hasta que la tengamos toda integrada. Es el momento de volcar a una mesa de trabajo y amasar.
Si para amasar nos ayudamos de la panificadora o robot de cocina con amasadora, ponemos
todos los ingredientes, primero los húmedos y después los secos y seleccionamos el programa masa sin fermentación para que simplemente nos realice el amasado.
Cuando la masa nos quede lisa y elástica, adherente pero no pegajosa (ya la hayamos amasado a mano o a máquina), podemos hacer una bola y dejarla fermentar en un bol ligeramente aceitado para que no se pegue. Deberá reposar hasta que doble su volumen, puede tardar en torno a las dos horas.

Mientras tanto hacemos un sofrito con la cebolla y el pimiento verde. Dejamos que se poche muy bien y añadimos el calabacín en láminas. Una vez cocinados y tiernos todo el pisto añadimos el tomate que habremos triturado con ayuda de la batidora, así adelantamos tarea. Dejamos que todo el conjunto sofría bien. Salpimentamos al gusto.
Retiramos del fuego y dejamos que temple el pisto antes de añadir el atún de almadraba bien escurrido del aceite de su envase. Reservamos este el relleno.

Precalentamos el horno a 200 grados.

Extendemos una masa de la empanada y recortamos dos rectángulos iguales del tamaño de la bandeja de horno. Ponemos uno de los rectángulos de masa en la bandeja sobre un papel de horno, rellenamos con salsa de tomate casero y el relleno de pisto. Después tapamos con otra porción de masa, prensamos los bordes con los dedos, pinchamos con un tenedor para que respire y la pintamos por encima con un huevo batido.

Metemos la empanada en el horno. Cuando este dorada la sacamos, tarda más o menos 30 minutos.
La podemos servir fría o caliente. 
El torrezno de Soria es un producto natural, nutritivo y tremendamente sabroso, bandera de la gastronomía soriana. Y no es para menos, su tierno interior contrasta con su crujiente corteza y lo hace un bocado único. Freírlo para que nos quede de este modo es todo un arte, para el que se necesita paciencia y sobre todo un excelente producto.
Según nos cuentan se deben freír las lonchas de panceta de un grosor de 1 a 1,5 cm aproximadamente en aceite suficiente para cubrir el fondo de una sartén, primero a fuego lento por la parte de la piel unos veinte minutos. La piel empieza a llenarse de burbujas, y es entonces cuando debemos subir el fuego y terminar de freír por los dos lados.
La potencia de sabor del torrezno hace que su mejor guarnición sean unas sencillas patatas asadas como os proponemos en la receta de hoy.
Ingredientes:

500 gr de Torreznos de Soria
Cuatro patatas
Media cucharadita de tomillo molido
Media cucharadita de romero molido
Una cucharadita de pimentón ahumado agridulce
Media cucharadita de orégano
Media cucharadita de comino
Pimienta negra molida al gusto
Aceite de oliva virgen extra
Sal

Elaboración:

Ponemos las patatas en el microondas sin pelar y previamente pinchadas para que no se rompan, unos tres o cuatro minutos por cada lado. Las cortamos en gajos y las ponemos en una fuente para horno. Agregamos las especies y unas cucharadas de aceite y las ponemos en el horno a gratinar con calor arriba hasta que estén doradas.
Freímos las lonchas de panceta de un grosor de 1 a 1,5 cm aproximadamente en aceite suficiente para cubrir el fondo de una sartén, primero a fuego lento por la parte de la piel. Freímos hasta que la piel empiece a llenarse de burbujas, subimos el fuego y terminamos de freír por los dos lados. Reservamos a un plato con un papel absorbente. Añadimos los torreznos a la cazuela con  las patatas y listo para servir.


La tarta de galletas se ha preparado siempre en mi casa con la receta que hoy os traemos sin saber que tenía su origen en los postres del menú del enlace real del rey Balduino de Bélgica y la reina Fabiola (de ahí su nombre). Lo que si difiere de esta receta con la receta original es la decoración que en la original se cubre de coco rallado y en casa siempre se han aprovechado las claras sobrantes y se ha terminado con fideos de colores. 
Nuestra abuela a los fideos de colores los llamaba anisitos y eran indispensables en la receta, si no había anisitos no se podía hacer, o eso nos explicaba a nosotras y nos lo daba como excusa cuando no tenía ganas de meterse en la cocina. 
Lo que si no falta en el brazo Fabiola, nosotras os ofrecemos hoy la versión mini, es el café soluble para aromatizar la crema. El café soluble Nescafé listo para tomar lo encontramos en nuestra caja sorpresa mensual Disfrutabox. Siempre con productos de alimentación, cuidado y hogar de las primeras marcas, la caja Disfrutabox nunca nos defrauda y nos sorprende con su cuidada selección. 
¿Cuánto queda para que traigan la próxima?
DisfrutaBox
DisfrutaBox

Ingredientes:

Un paquete de galletas María
100 gr de azúcar glass
Una yema de huevo
100 gr de mantequilla a temperatura ambiente
Una cucharada de café soluble
250 ml de leche
Dos cucharadas de coñac

Elaboración:

Con ayuda de unas varillas batimos la mantequilla con el azúcar glass y el café soluble, hasta que tanto el azúcar como el café queden bien integrados. Añadimos las yema del huevo (reservamos la clara para decorar) y batimos bien. Reservamos esta crema en la nevera.
Vertemos la leche en un plato hondo y le añadimos las cucharadas de coñac, mezclamos bien. Remojamos una galleta en la leche ligeramente, para evitar que se rompa. Untamos un poco de crema sobre la galleta y la colocamos sobre un plato de forma vertical. Vamos uniendo galletas untadas con crema hasta terminar con ellas (o con la crema)
Decoramos con la clara de huevo batida a punto de nieve con un par de cucharadas de azúcar.
El flan es uno de nuestros postres preferidos y en particular el flan de leche condensada. Su textura cremosa y su dulzor son incomparables. En nuestro recetario ya hemos incluido el Flan de Mandarinas y Leche Condensada y el extraordinario Flan de Manzana que también lleva leche condensada entre sus ingredientes.
La receta de hoy es el flan de leche condensada más sencillo y tradicional que se prepara con una lata pequeña de leche condensada, huevos y un limón, no necesita más. Su sabor delicado y su textura perfecta hacen que este flan siempre triunfe.
Ingredientes:

Una lata de leche condensada de 370 gr (lata pequeña)
Medio litro de agua
Cuatro huevos
Un limón
Caramelo líquido

Elaboración:

Calentamos al fuego la leche condensada disuelta en medio litro de agua y con la corteza de limón.
Batimos huevos y después de infusionada la leche la añadimos a los huevos lentamente sin dejar de remover (fuera del fuego)
Caramelizamos una flanera de formato familiar o flaneras individuales.
Cocemos al horno al baño maria durante 40 min a 180º (pueden estar listos los cocinados en flaneras individuales en media hora, ya que al ser más pequeños se cocinan antes).
Nosotras hemos puesto nuestro horno con calor arriba y abajo durante los primeros veinte minutos porque nos gusta que la superficie quede tostada. Pasado este tiempo hemos dejado el horno encendido solo abajo.

Probamos un día a preparar yogur casero y nos pareció tan tico y tan sencillo de preparar que ya es el que tomamos en casa. Lo mismo nos ocurrió con el pan casero. Y es que merece la pena dedicarle unos minutos a preparar en casa este tipo de alimentos ya que vamos a disfrutar más de ellos y además vamos a cuidar nuestra salud escogiendo los ingredientes con los que los preparamos, sobre todo en estos productos tan cotidianos como el yogur y el pan.
Empezamos con el yogur casero con miel de romero en olla express y ahora nos hemos aventurado con otra elaboración: utilizando leche de soja en vez de leche de vaca y fermentando nuestros yogures aprovechando el calor residual del horno que nos queda después de utilizarlo para otra preparación. El resultado igual de delicioso, yogures de sabor ligeramente ácido (son más suaves que los yogures comerciales) y la textura perfecta (podéis verlo en la fotografía). Así los intolerantes a la lactosa no se quedan sin su receta de yogur casero.
Para endulzar nuestros yogures nada mejor que la mermelada de fresa y arándanos de La Vieja Fábrica que encontramos en nuestra caja sorpresa de productos innovadores Degustabox que nos llega como siempre repleta de lo que más nos gusta. Y es que el equipo Degustabox se afana en escoger productos de las primeras marcas, nuevos en el mercado y adaptado a nuestros gustos.

Degustabox
Agosto 2018
Ingredientes:

1 litro de leche de soja
Un yogur de soja
Una cucharadita de agar agar (opcional)
Mermelada de fresa y arándanos

Elaboración:

Calentamos la leche al fuego, reservando una tacita, hasta que esté a punto de hervir. Añadimos el agar agar disuelto en la tacita de leche que teníamos reservada y esperamos que baje la temperatura aproximadamente a 60ºC, lo verificamos usando el termómetro de cocina.
Si no disponemos de este utensilio podemos esperar unos 20 min desde que hirvió la leche e ir comprobando la temperatura introduciendo el dedo meñique en la leche caliente, si podemos aguantar unos 20 segundos la temperatura será de unos 60º aproximadamente.

Mientras esperamos que la leche alcance los 60º, precalentamos el horno a 50º. Nosotras lo que hemos hecho es aprovechar el calor residual del horno que hemos utilizado para otra preparación, así ahorramos energía.

Una vez alcanzada la temperatura de 60º, agregamos el yogur y mezclamos bien.
Repartimos la mezcla en los recipientes que vamos a utilizar en los que habremos dispuesto una base de mermelada y llevamos a la bandeja del horno. Allí reposarán durante ocho horas.
Pasado el tiempo de reposo, sacamos los recipientes y los llevamos a la nevera de 4 a 6 horas, para que se enfríen y terminen de adquirir textura.
 Las podemos preparar de carne, de pescado incluso vegetales, las albóndigas son uno de esos platos de cocina casera que siempre triunfan, porque aunque son un poco laboriosas en su preparación siempre quedan bien. En nuestro recetario tenemos las Albóndigas caseras de la Abuela Nina, que ella prepara con la carne del cocido, también las tradicionales Albóndigas con tomate, como no las exquisitas Albóndigas de choco que preparamos en Huelva y las sabrosísimas Albóndigas de pescado
Los pequeños de la casa son los que mejor cuenta dan de este plato que además resulta muy económico porque cunde mucho, admite cualquier guarnición (arroz cocido, patatas fritas, cocidas o en puré, pasta, ensalada, ...) y se conserva muy bien tanto en la nevera como en el congelador una vez preparado.
Escogiendo bien los ingredientes es además un plato saludable, nutritivo y completo por lo que nosotras hacemos albóndigas al menos dos veces al mes, ya sea de pescado o de carne y la verdad.... son muy aplaudidas!

Ingredientes:

Para las albóndigas:
750 gr de carne picada de ternera
80 gr de tocino de cerdo picado
Un huevo
El zumo exprimido de medio limón
Pan rallado fresco
Ajo y perejil picado
Nuez moscada
Pimienta negra molida
Sal

Para la salsa:
Una cebolla
Un puerro
Dos zanahorias
Un diente de ajo
Un vaso de vino blanco
Una hoja de laurel
Caldo de verduras
Pimienta negra en grano
Aceite de oliva virgen extra y sal

Elaboración:

Ponemos en un bol la carne y el tocino, el ajo y el perejil y una cebolleta, todo muy bien picado.
Después añadimos el huevo, el zumo de medio limón, las especias (pimienta negra y nuez moscada) y una pizca de sal.
Vamos añadiendo el pan rallado poco a poco, mientras mezclamos. Añadir el pan que admita para formar una masa compacta pero no demasiado seca.
A continuación vamos formando las albóndigas del tamaño que más os gusten y las pasamos por harina y a la sartén a freír con el aceite de oliva caliente. Reservamos.
En la olla añadimos un poco del aceite y cuando este caliente añadimos la cebolla, el puerro y la zanahoria. Refreímos un poco.
Añadimos las albóndigas reservadas, un vaso de vino blanco, la hoja de laurel y cubrimos con el caldo. Salpimentamos al gusto y cocinamos unos 15 minutos.

El gazpacho es nuestro primer plato de diario en verano: es fresco, muy nutritivo, lo hacemos con las hortalizas del huerto y está riquísimo! Como lo dejamos medio listo por la mañana, nos encontramos este delicioso primer plato esperándonos en la nevera y solo necesita pasarlo por la batidora en el último momento.
Los ingredientes sencillos y asequibles de esta tradicional sopa fría andaluza hacen que sea muy popular también fuera de Andalucía, tomando en cada lugar un matiz especial. 
Nuestro gazpacho, el de casa, lleva tomate de pera muy maduro (de huerto siempre mejor)  poca cantidad de ajo (así nos gusta). El pepino y el pimiento van en la sopa, y también lleva un trozo de pan duro que lo espesa y le da consistencia. La guarnición es solo de pepino picado que ponemos en la mesa para que cada uno se sirva lo que guste.
Ingredientes:

Un kg de tomates maduros
Un pimiento verde
Medio diente de ajo
Medio pepino
Un trozo de pan duro
Aceite de oliva virgen extra
Vinagre de vino
Agua fría
Sal
Pepino para la guarnición

Elaboración:

Troceamos todas las verduras bien limpias y las ponemos en un bol (o directamente en el vaso de la batidora). Añadimos el pan duro, el aceite de oliva virgen extra (una cantidad generosa), el vinagre y la sal. Mojamos con un chorreón de agua fría y dejamos que macere al menos media hora.
Lo podemos dejar macerando en la nevera desde la mañana y batir el gazpacho a la hora de servir.
En cualquier caso cuando batimos el gazpacho, rectificamos de sal y de vinagre si hiciera falta. Nosotras lo hacemos en la batidora americana y lo dejamos batiendo a velocidad alta al menos tres minutos.
Controlamos la cremosidad de la sopa añadiendo agua muy fría si hiciera falta.
Preparamos un bol con pepino picado para guarnecer.
 Servimos enseguida.
¿A quién no le gusta la comida italiana? Pocos seréis los que diréis que no.
Pizzas, pastas, quesos... A los amantes de esta cocina nos encanta disfrutar de un buen restaurante italiano pero claro, si nos encontramos con recetas tan ricas como esta pues nos las llevamos a nuestros fogones.
La salsa Amatriciana toma su nombre de la ciudad Amatrice en la región de Lacio de la que es originaria y es una receta básica de la cocina italiana. Se prepara con queso, beicon, tomate y especias y se sirve en casi todos los restaurantes italianos.
El toque picante le va genial y la salsa de tomate casera... tenéis que probarla si no lo habéis hecho ya, no os decimos más.
Nuestros amigos de Más que lechugas nos surten de las hortalizas necesarias para esta receta. Y es que da gusto contar con un proveedor de productos ecológicos que nos pone tan fácil la compra y nos ofrece tanta calidad y surtido. Sus cajas de alimentos ecológicos se seleccionan al hacer el pedido entre la oferta semanal y se personalizan añadiendo si se quiere más productos ecológicos. Se reciben semanalmente en casa o puedes también elegir dónde ir a recogerlo. Todo son ventajas!

Ingredientes:

200 gr de tallarines
Una cucharada de aceite de oliva
200 gr de tomate
Media cebolla
50 gr de bacon
50 gr de queso pecorino rallado
Medio vaso de vino blanco
Una guindilla seca
Albahaca, orégano y pimienta negra.

Elaboración:

Ponemos a cocer la pasta con abundante agua y sal.
Cortamos el bacon en tiras y lo ponemos en la sartén con la cucharada de aceite.
Cuando empiece a tornarse transparente, añadimos la guindilla.
Dejamos cocinar un par de minutos y añadimos el vino y dejamos que se evapore el alcohol.
Apartamos el bacon y reservamos.
En la misma sartén, sofreímos la cebolla picada y una vez sofrita añadimos el tomate en cuadros, añadimos las especies y cocinamos a fuego bajo durante 15 minutos.
A continuación, incorporamos el bacon que teníamos reservado y el queso rallado, mezclando bien.
Ya está lista la salsa para servir acompañando la pasta, que siempre debemos cocinar siguiendo las instrucciones del fabricante.

Propuesta, elaborada y posteriormente devorada por la pequeña cocinera de la casa, esta receta de  mugcake (o bizcocho en taza al microondas) es apta para todos los paladares ya que no lleva azúcar, es rica en fibra, .... es supersaludable y está riquísima!
Es fácil entender que ahora estén tan de moda este tipo de dulces y es que se hace en un santiamén, tan sencillo que lo puede hacer un niño y tan rico y esponjoso..... Nosotras desde luego hemos caído rendidas. Este suave bizcochito para "no compartir" lo vamos a hacer seguro muchísimas veces.
La inspiración para esta receta la hemos tenido en la caja de galletas avena digestive de Diabalance que hemos encontrado en nuestra caja de productos sorpresa Disfrutabox que nos llega puntualmente a casa repleta de lo que más nos gusta. 
Productos de cosmética de primerísima calidad comparten espacio en nuestra caja Disfrutabox con deliciosos productos de alimentación, siempre novedosos y de las primeras marcas del mercado. Ya estamos deseando que llegue la próxima!
Ingredientes:

80 gr de galletas de avena sin azúcar tipo digestive
Dos cucharadas de cacao en polvo sin azúcar
Media cucharadita de stevia (al gusto)
Una cucharada de aceite de oliva suave o girasol
Dos cucharadas de leche
Un huevo
Una cucharadita de levadura química

Elaboración:

Trituramos las galletas en una bolsa con ayuda de un rodillo o bien con ayuda del accesorio para picar de nuestra batidora.
Batimos en la propia taza mug el huevo con la stevia con ayuda de un tenedor. Añadimos el aceite,  la leche y el cacao en polvo, moviendo bien.
Por último añadimos las galletas bien trituradas mezcladas con la levadura y batimos hasta que no queden grumos.
Revisamos la cantidad de mezcla de bizcocho que ha quedado en nuestro mug o taza: debe estar lleno no más de los tres cuartos; si nos pasamos la masa se derramará en el microondas.
Y ya solo queda llevar el mug al microondas y cocinar a máxima potencia un minuto y treinta segundos. Esperamos que repose treinta segundos dentro del microondas sin abrir la puerta. Y a disfrutar!!!