Sabéis que nos gusta hornear pan casero, pero la masa de pan no solo da para hogazas y panecillos, con ella también preparamos panes especiales, pizzas y empanadas.
Esta de patata, panceta ahumada y mozzarella está inspirada en la auténtica pizza blanca romana, sin tomate, con un relleno muy suave pero a la vez sabroso.
La capa de patata que lleva tiene se ser muy fina con lonchas de patatas cortadas finamente con mandolina de forma que se cocinen completamente junto a la masa de pan. La mozzarella aporta jugosidad y el bacon profundidad de sabor. Una combinación perfecta.
Ingredientes: 

Para la masa:
500 gr de harina de fuerza
Un sobre de levadura seca de panadería
10 gr de sal
10 gr de miel o azúcar
300 ml de agua

Para el relleno:
Dos patatas
200 gr de mozzarella en láminas finas
200 gr de panceta ahumada en láminas finas
Pimienta molida y sal 

Un huevo batido o leche para pincelar (opcional)

Nota: Con estas cantidades salen dos empanadas grandes

Elaboración:

Si vamos a amasar a mano, nos hacemos de un bol grande y ponemos toda la harina en él haciendo un hueco en el centro en el que mezclaremos el resto de ingredientes. Vamos incorporando la harina con las manos hasta que la tengamos toda integrada. Es el momento de volcar a una mesa de trabajo y amasar.
Si para amasar nos ayudamos de la panificadora o robot de cocina con amasadora, ponemos
todos los ingredientes, primero los húmedos y después los secos y seleccionamos el programa masa sin fermentación para que simplemente nos realice el amasado.
Cuando la masa nos quede lisa y elástica, adherente pero no pegajosa (ya la hayamos amasado a mano o a máquina), podemos hacer una bola y dejarla fermentar en un bol ligeramente aceitado para que no se pegue. Deberá reposar hasta que doble su volumen, puede tardar en torno a las dos horas.

Precalentamos el horno a 200 grados.

Extendemos una masa de la empanada y recortamos dos rectángulos iguales del tamaño de la bandeja de horno. Ponemos uno de los rectángulos de masa en la bandeja sobre un papel de horno, rellenamos con las láminas de mozzarella, sobre ella las láminas de patata (sin superponer láminas de patata pues no se cocinarían por el grosor) y por último las láminas de panceta. Después tapamos con otra porción de masa, prensamos los bordes con los dedos, pinchamos con un tenedor para que respire y la pintamos por encima con un huevo batido.
Metemos la empanada en el horno. Cuando este dorada la sacamos, tarda más o menos 30 minutos.
Nos gustan tanto las cremas y flanes que hasta hemos pensado en preparar un apartado en el blog solo para ellos. Flan de manzana y nataFlan de Aceite de Oliva Virgen ExtraFlan de Almendra y PanelaVasitos de Flan y Crema de Ferrero RocherFlan de Mandarinas y Leche CondensadaFlan de Castañas, .... son algunos de nuestros flanes cuyas recetas podréis encontrar en el apartado de Postres y Repostería de nuestro blog.
La que nos faltaba en nuestro recetario era el tocinito de cielo, y es que siempre nos había parecido muy difícil de elaborar, sobre todo por el punto del almíbar. Ahora con el termómetro de cocina los almíbares nos quedan perfectos, no nos explicamos como no lo compramos antes. Un termómetro de cocina es muy práctico y no es caro si os decantáis por un modelo sencillo como el que tenemos nosotras.
Y si no tenéis termómetro se puede preparar el almíbar controlando el punto que tiene de forma tradicional. En esta receta se necesita que llegue a punto de hebra fuerte, a lo que llega el almíbar cuando al hervir empieza a hacer pompas gruesas y al tomar un poco de almíbar entre los dedos pulgar e índice (mojados en agua fría, no os queméis) y separarlos, nos queda una hebra gruesa que no se rompe al abrirse.
Así que no tenéis excusa para disfrutar de este exquisito postre casero.
Ingredientes:

250 g de azúcar
100 ml de agua
Seis yemas de huevo
Un huevo entero
Una pizca de canela
Una pizca de sal
Caramelo líquido

Elaboración:

En primer lugar cocinamos el almíbar poniendo en un cazo el agua y el azúcar. Debemos esperar que llegue a ebullición y que alcance una temperatura de 110ºC (con ayuda del termómetro de cocina) o punto de hebra fuerte (nos podemos dar cuenta de que ya está en ese punto cuando las burbujas que hace al hervir empiezan a ser más gruesas y si mojamos nuestros dedos en agua y tomamos un poco de almíbar, aparece una hebra fuerte que no se rompe al separar los dedos).
Dejamos templar el almíbar hasta los 75ºC aproximadamente fuera del fuego.
Mientras tanto batimos las yemas con el huevo (sin formar espuma) y después colamos a un bol para evitar las posibles pielecillas que las yemas pueden tener.
Incorporamos el almíbar templado a las yemas batidas moviendo seguido pero no fuerte hasta que quede bien integrado.
Pasamos a un molde grande caramelizado o flaneras pequeñas teniendo en cuenta que como es un dulce muy consistente no debemos de alcanzar mucho grosor.
Cocinamos al baño maría en el horno a unos 170º C unos 20 minutos (flaneras pequeñas) o 35-40 minutos (molde grande). Aún así verificar la cocción introduciendo un palillo de madera seca que debe salir limpio.
Una vez templados enfriar en la nevera (mejor de un día para otro).
Las ensaladas en nuestra cocina van variando su color según la temporada, y ahora en otoño se visten de rojos y naranjas. A nosotras nos gusta mucho añadir frutas a las ensaladas no solo por su sabor sino porque las hacen más completas y saludables complementando las vitaminas que ya de por sí tienen las verduras.
En esta ocasión añadimos también pescado marinado, muy sabroso y de textura ideal para este tipo de ensaladas. La marinada la preparamos con vinagre y cítricos (limón y naranja) y así se unifica bien el sabor de la receta. Se preparan de forma muy similar a los Boquerones en Vinagre que también tenemos en nuestro recetario, pero sin la picada de ajo y perejil que resultaría demasiado fuerte para este plato.

Naranjas Mirador
Las exquisitas frutas que utilizamos son las mandarinas y granadas de temporada que nos surten nuestros colaboradores de Naranjas Mirador que nos las envían recién recogidas del campo. En Naranjas Mirador  respetan el punto de madurez de la fruta, recogiéndola en el último momento. Se nota en su aspecto, su sabor y su frescura, a la vista quedan.


Ingredientes:

Medio kilo de boquerones muy frescos
Vinagre de vino blanco
El zumo de medio limón
El zumo de media naranja
Aceite de oliva virgen extra
Naranjas y granadas

Elaboración:

De los Boquerones Marinados:
En primer lugar limpiamos los boquerones retirando también las cabezas.
Lavamos bien los boquerones y los dejamos en agua muy fría con hielo para que se desangren y queden después bien blancos.
En un los boquerones en una mezcla de los zumos, el vinagre y un poco de agua para rebajar la acidez, aproximadamente la mitad de la cantidad de vinagre que de agua. Deben estar bien cubiertos de líquido y con un poco de sal. Macerarán durante unas 8 horas.
Una vez pasado este tiempo los escurrimos bien del líquido y reservamos en la nevera cubiertos de aceite de oliva virgen extra. En el aceite deben reposar al menos un día.

De la ensalada:
Mezclamos los canónigos limpios con la fruta pelada. Aliñamos parte del aceite de los boquerones. Salpimentamos y servimos con los lomos de los boquerones marinados.
Hay días que buscamos algo rápido, que se prepare con cuatro ingredientes y en tiempo record, pero otros... nos liamos la manta a la cabeza y nos entretenemos en la cocina preparando los panecillos, las minihamburguesas....todo casero para que un aperitivo sea un APERITIVO con mayúsculas.


Los panecillos de patata que os traemos hoy no os los podéis perder, son tiernos, esponjosos y con una jugosidad especial que le aporta la patata cocida. Y las minihamburguesas de pollo crujientes son tan sabrosas y divertidas que las vamos a preparar una y otra vez (o preparamos muchas para congelar y freír cuando tengamos un antojo)
Degustabox
Septiembre 2018
Lo único que no preparamos en casa esta vez es la salsa ya que Degustabox nos trae la sabrosísima salsa BBQ de Bankor con la que alegramos este aperitivo y muchos otros platos. Y es que Degustabox siempre nos sorprende con los mejores productos de alimentación, de las primeras marcas, escogidos especialmente para nosotras según nuestros gustos.... así aciertan siempre. No os decimos más, pediros la vuestra y ya nos contaréis.

Ingredientes:

Para los panecillos:
500 gr de harina de fuerza
Un sobre de levadura seca de panadería
10 gr de sal
20 gr de azúcar
200 ml de leche
100 gr de patata cocida
50 gr de manteca de cerdo o mantequilla

Para las minihamburguesas de pollo:
400 gr de pechuga de pollo
Tres quesitos en porciones
50 gr de leche
50 gr de miga de pan
Pimienta
Sal 

Para el rebozado y la fritura:
Dos huevos
Pan rallado grueso
Aceite de oliva virgen

Para acompañar:
Canónigos
Salsa Mayonesa
Salsa Barbacoa

Elaboración:

De los panecillos de patata:

Si vamos a amasar a mano, nos hacemos de un bol grande y ponemos toda la harina en él haciendo un hueco en el centro en el que mezclaremos el resto de ingredientes. Vamos incorporando la harina con las manos hasta que la tengamos toda integrada. Es el momento de volcar a una mesa de trabajo y amasar. 
Si para amasar nos ayudamos de la panificadora o robot de cocina con amasadora, ponemos
todos los ingredientes, primero los húmedos y después los secos y seleccionamos el programa masa sin fermentación para que simplemente nos realice el amasado.
Cuando la masa nos quede lisa y elástica, adherente pero no pegajosa (ya la hayamos amasado a mano o a máquina), podemos hacer una bola y dejarla fermentar en un bol ligeramente aceitado para que no se pegue. Deberá reposar hasta que doble su volumen, puede tardar en torno a las dos horas.
Pasado este tiempo dividimos la masa en porciones de un peso aproximado de  35 gramos. Dejamos reposar los trozos de masa unos cinco minutos y boleamos los panecillos.
Colocamos los panecillos sobre papel vegetal en la bandeja de horno lo suficientemente separados para que crezcan con libertad pero con la idea que al hornearlos se unan. Dejamos otra vez reposar para que fermenten hasta que su volumen crezca una vez y media. Siempre tapados.
Precalentamos el horno a 200ºC y, mientras tanto, pincelamos los panecillos con huevo batido
Horneamos los panecillos unos 15 o 20 minutos o hasta que estén dorados (tras los primeros 5 minutos bajamos la temperatura del horno a 190º hasta el final del horneado).
Dejamos enfriar los panecillos sobre una rejilla.

De las minihamburguesas:

En el accesorio picador de nuestra batidora de mano ponemos todos los ingredientes: pechuga de pollo a trozos, los quesitos, y la miga de pan mojada en leche. Añadimos sal y pimienta al gusto y trituramos hasta que quede una masa bien homogénea.
Estiramos la masa de forma que nos quede un grosor de un centímetro y medio aproximadamente en una bandeja que habremos forrado con papel film y espolvoreado con harina. Podemos estirar la masa con un rodillo si colocamos papel film sobre la superficie de la masa.
Dejamos enfriar en la nevera.
Retiramos el papel film superior y espolvoreamos toda la superficie con harina. Con ayuda de un cortapastas vamos haciendo porciones con formas de minihamburguesas. 
Enharinamos las porciones, las pasamos por huevo y luego por pan rallado, y otra vez por huevo y pan rallado. 
Freímos las minihamburguesas en la freidora con abundante aceite de oliva virgen. 
Escurrimos a un papel de cocina.

Montaje de las minihamburguesas:
Preparamos las minihamburguesas untando el pan con mayonesa, sobre ella los canónigos, la carne y por último la salsa barbacoa.
Este verano hemos tenido una estupenda cosecha de calabacines en nuestro huerto y hemos probado muchas recetas nuevas con esta versátil hortaliza, entre ellas el bizcocho de calabacín que tantas ganas teníamos de probar.
El resultado: un bizcocho superjugoso, muy esponjoso y aromático ya que lleva algunas especias dulces que nos gustan mucho en repostería (canela, cardamomo). El bizcocho aguanta igual de tierno al día siguiente por la cantidad de calabacín que lleva que le aporta humedad y textura. 
Una original delicia, muy saludable, ideal para desayunar o merendar. ¿Quién va a decir que no come verdura con esta receta?

Ingredientes:

Tres huevos
200 gr de calabacín
150 gr de azúcar
La piel de un limón
50 gr de aceite de oliva virgen extra
175 gr de harina
Una copita de brandy
Una cucharadita de levadura en polvo
Media cucharadita de bicarbonato
Una cucharadita de canela molida
Media cucharadita de cardamomo
Una pizca de sal
Azúcar y mantequilla para encamisar el molde

Elaboración: 

Precalentamos el horno a 180º.
Por otro lado, mezclamos en un bol todos los ingredientes secos: la harina tamizada, la levadura, el bicarbonato, la sal y las especias y reservamos.
Batimos los huevos con el azúcar hasta que queden esponjosos. Incorporamos el aceite de oliva, el calabacín rallado y escurrido y el brandy. Mezclamos bien.
Incorporamos la mezcla de harina con la levadura y las especias que ya teníamos hecha y vertemos a un molde encamisado con mantequilla y azúcar.
Horneamos unos cincuenta o cincuenta y cinco minutos aproximadamente.
De un libro de cocina o programa de televisión tenemos apuntada esta receta de paté de langostinos hace ya muchísimo tiempo, y no sabemos la razón por la que no la hemos hecho antes porque es riquísima y muy sabrosa. Su sabor nos recuerda a México por la salsa chipotle, ligeramente picante.
La suave textura del langostino, el toque dulce de la zanahoria, la cremosidad de la mayonesa y la potencia de sabor que añade la salsa de piquillos, mostaza y chipotle, todo en perfecta combinación para un paté delicioso, ideal para servir con nachos, tostadas, galletas saladas ... y para compartir con amigos!!
Ingredientes:
200 gr de langostinos 
Una zanahoria
70 gr de pimientos del piquillo asados
Una cucharada de mostaza
Una cucharada de zumo de limón
Un pepinillo
Dos cucharadas de mayonesa casera
Una cucharadita de salsa chipotle (al gusto) o unas gotas de salsa tabasco
Sal

Elaboración:
Cocemos los langostinos un par de minutos en agua hirviendo con sal. Pasamos a un recipiente con agua con hielo para detener la cocción y enfriar. Los picamos muy fino con el cuchillo o con la picadora.
Rallamos la zanahoria y reservamos.
En el vaso de la batidora batimos los pimientos del piquillo asados con la mostaza, el pepinillo y el zumo de limón. Rectificamos de sal.
Mezclamos los langostinos con la zanahoria rallada, la mayonesa y la salsa de pimientos.
Mezclamos bien, rectificamos de sal y enfriamos. 
Servimos con galletas saladas, tostadas de pan o nachos.


A nosotras el pan y la bollería es lo que más nos gusta de preparar con diferencia. Amasar, dejar fermentar y hornear recetas que llenan la casa de delicioso perfume y que incluimos en nuestro recetario en el apartado de Repostería y Postres
Hot Cross Buns, Minidonuts con chocolate de carameloBollitos de nata y azúcar o el tradicional Roscón de Reyes con nata montada y fresas en almíbar son algunas de las exquisitas recetas de bollería que podrás encontrar en el más goloso apartado de nuestro blog.
Con las cantidades que os proponemos salen muchos mini bollitos, así que algunos de ellos los hemos envuelto en papel de film después de que enfriaran completamente y los hemos guardado en el congelador de nuestra nevera. Así que cuando se nos antojen...
Ingredientes:

200 ml de leche
50 gr. de aceite de girasol o de oliva suave.
1 huevo
40 gr. de azúcar y 40 gr. de miel
20 gr. levadura de panadero prensada
450 gr. de harina de fuerza
150 gr de masa madre
Una cucharadita de agua de azahar
Una pizca de sal y una cucharadita de lecticina de soja
Azúcar para bañarlos

Elaboración (panificadora y tradicional):

En primer lugar se ponen el la panificadora los elementos líquidos: la leche, el aceite, el agua de azahar, la masa madre recién refrescada, la yema del huevo batida con el azúcar y la miel (la clara del huevo la reservaremos para bañarlos al final).
Después añadimos la harina con la levadura desmenuzada y la pizca de sal. Es opcional añadir una cucharadita de lecitina de soja, con la que salen más esponjosos.
Programamos la panificadora con la opción masa (en la que solo se amasa y se fermenta la masa).
Si no disponemos de panificadora ni robot de amasar debemos mezclar igualmente todos los ingredientes en un bol y luego pasar a la mesa de trabajo donde amasaremos la masa hasta que quede lisa, elástica y adherente pero no pegajosa.
Una vez terminado este paso, sacamos la masa de la máquina, formamos los bollos y los dejamos subir en una placa de horno sobre un papel de hornear. El peso de cada bollito será de unos 30-40 gramos.
Cuando que doblen su volumen hacemos el corte a los bollitos con una cuchilla o un cuchillo bien afilado.

Aparte, en un bol batimos la clara y la mezclamos con el azúcar necesaria para que haga una papilla. Pintamos los bollitos con esta mezcla.
Horneamos durante 10 minutos en el horno con la función arriba y abajo con aire a 200 grados.
Hoy os proponemos una receta tradicional, algo laboriosa de hacer pues lleva masa de pan pero que merece muchísimo la pena pues es deliciosa. La podemos preparar para cenas, meriendas y se puede llevar a cualquier sitio (playa, campo, cumpleaños...). Es tan versátil que se puede comer fría o caliente y admite multitud de rellenos. En esta ocasión elegimos un sabrosísimo relleno de atún de almadraba y pisto de calabacín.

El atún de almadraba es un producto andaluz de fama internacional, llamado así por el tipo de pesca artesanal usado para capturarlo. Es un pescado delicioso, casi una delicatessen que, sin embargo, podemos encontrar en el estante de cualquier supermercado.
Y como con la masa vamos a ser igual de exigentes. la preparamos con la harina de fuerza de Harina Tradicional Zamorana Marca de Garantía que nos proporciona un sabor y aroma tradicional ya que contiene harina molturada en molino de piedra. Nos ha dado tan buen resultado que ya estamos pensando en preparar otras recetas de panes y bollería con esta harina.
La Marca de Garantía de Harina Tradicional Zamorana nos ofrece harinas de calidad certificada, con la que obtenemos panes con una miga más consistente y sabrosa y una textura excelente.

Resultado de imagen de harina tradicional zamorana
Ingredientes: 

Para la masa:
500 gr de harina de fuerza
Un sobre de levadura seca de panadería
10 gr de sal
10 gr de miel o azúcar
300 ml de agua

Para el relleno:
Dos cebollas
Cuatro pimientos verdes medianos
Un calabacín hermoso
Dos tomates
Salsa de tomate casera
Tres latas de atún de almadraba en aceite de oliva
Aceite de oliva virgen extra
Pimienta molida y sal 

Un huevo batido o leche para pincelar (opcional)

Nota: Con estas cantidades salen dos empanadas grandes

Elaboración:

Si vamos a amasar a mano, nos hacemos de un bol grande y ponemos toda la harina en él haciendo un hueco en el centro en el que mezclaremos el resto de ingredientes. Vamos incorporando la harina con las manos hasta que la tengamos toda integrada. Es el momento de volcar a una mesa de trabajo y amasar.
Si para amasar nos ayudamos de la panificadora o robot de cocina con amasadora, ponemos
todos los ingredientes, primero los húmedos y después los secos y seleccionamos el programa masa sin fermentación para que simplemente nos realice el amasado.
Cuando la masa nos quede lisa y elástica, adherente pero no pegajosa (ya la hayamos amasado a mano o a máquina), podemos hacer una bola y dejarla fermentar en un bol ligeramente aceitado para que no se pegue. Deberá reposar hasta que doble su volumen, puede tardar en torno a las dos horas.

Mientras tanto hacemos un sofrito con la cebolla y el pimiento verde. Dejamos que se poche muy bien y añadimos el calabacín en láminas. Una vez cocinados y tiernos todo el pisto añadimos el tomate que habremos triturado con ayuda de la batidora, así adelantamos tarea. Dejamos que todo el conjunto sofría bien. Salpimentamos al gusto.
Retiramos del fuego y dejamos que temple el pisto antes de añadir el atún de almadraba bien escurrido del aceite de su envase. Reservamos este el relleno.

Precalentamos el horno a 200 grados.

Extendemos una masa de la empanada y recortamos dos rectángulos iguales del tamaño de la bandeja de horno. Ponemos uno de los rectángulos de masa en la bandeja sobre un papel de horno, rellenamos con salsa de tomate casero y el relleno de pisto. Después tapamos con otra porción de masa, prensamos los bordes con los dedos, pinchamos con un tenedor para que respire y la pintamos por encima con un huevo batido.

Metemos la empanada en el horno. Cuando este dorada la sacamos, tarda más o menos 30 minutos.
La podemos servir fría o caliente. 
El torrezno de Soria es un producto natural, nutritivo y tremendamente sabroso, bandera de la gastronomía soriana. Y no es para menos, su tierno interior contrasta con su crujiente corteza y lo hace un bocado único. Freírlo para que nos quede de este modo es todo un arte, para el que se necesita paciencia y sobre todo un excelente producto.
Según nos cuentan se deben freír las lonchas de panceta de un grosor de 1 a 1,5 cm aproximadamente en aceite suficiente para cubrir el fondo de una sartén, primero a fuego lento por la parte de la piel unos veinte minutos. La piel empieza a llenarse de burbujas, y es entonces cuando debemos subir el fuego y terminar de freír por los dos lados.
La potencia de sabor del torrezno hace que su mejor guarnición sean unas sencillas patatas asadas como os proponemos en la receta de hoy.
Ingredientes:

500 gr de Torreznos de Soria
Cuatro patatas
Media cucharadita de tomillo molido
Media cucharadita de romero molido
Una cucharadita de pimentón ahumado agridulce
Media cucharadita de orégano
Media cucharadita de comino
Pimienta negra molida al gusto
Aceite de oliva virgen extra
Sal

Elaboración:

Ponemos las patatas en el microondas sin pelar y previamente pinchadas para que no se rompan, unos tres o cuatro minutos por cada lado. Las cortamos en gajos y las ponemos en una fuente para horno. Agregamos las especies y unas cucharadas de aceite y las ponemos en el horno a gratinar con calor arriba hasta que estén doradas.
Freímos las lonchas de panceta de un grosor de 1 a 1,5 cm aproximadamente en aceite suficiente para cubrir el fondo de una sartén, primero a fuego lento por la parte de la piel. Freímos hasta que la piel empiece a llenarse de burbujas, subimos el fuego y terminamos de freír por los dos lados. Reservamos a un plato con un papel absorbente. Añadimos los torreznos a la cazuela con  las patatas y listo para servir.