Una de las piezas del despiece de la ternera es el morcillo o jarrete, que se sitúa en el en la parte de debajo de las patas y que está clasificada como de categoría primera B. Sin embargo, es una pieza de carne muy melosa y gelatinosa y da muy buen resultado en guisos, estofados y caldos.
Con un guisado a fuego lento y un poquito de paciencia el resultado es una auténtica delicia. Nosotras hemos escogido en esta ocasión una salsa de vino tinto y una guarnición de un suave cremoso de patata que combina muy bien con la potencia de sabor de la carne guisada.
Pero de nada nos valdrá el esfuerzo si no escogemos un morcillo de buena calidad, y eso solo nos lo puede servir nuestro carnicero de confianza. En nuestro caso,
Carnicería Díaz que nos ofrece una amplia variedad de productos en su tienda online, y siempre de primerísima calidad. Ternera, cordero, cerdo, cabrito, elaborados cárnicos, quesos y embutidos que nos llegan envasados al vacío y en vehículos refrigerados, con una excelente relación calidad precio. 

Ingredientes:

Para la ternera en salsa:
Un kg de morcillo de ternera
Medio litro de vino tinto
Una cebolla hermosa
Tres zanahorias medianas
Una hoja de laurel
Tres dientes de ajo
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Pimienta

Para el cremoso de patata:
Seis patatas hermosas
Aceite de oliva virgen
Sal
Leche

Elaboración:

En cinco cucharadas aceite y a fuego fuerte, doramos el morcillo cortado en trozos. Salpimentamos al gusto. Bajamos el fuego.
Pelamos y cortamos la cebolla y las zanahorias, y también los dientes de ajo y añadimos todos los ingredientes a la olla. Agregamos la hoja de laurel y  un poquito más de aceite y dejamos que se sofría todo junto.
Cubrimos entonces con el vino tinto y mantenemos a fuego lento hasta que la carne quede muy blanda, lo que requerirá bastante tiempo, de hora y media a dos horas.
Reservamos en un recipiente tapado.
Retiramos la hoja de laurel y trituramos la salsa con la batidora. Volvemos a poner la salsa a fuego fuerte unos minutos para que espese. 
Cocemos las patatas y una vez lista las chafamos con un tenedor y agregamos sal, aceite de oliva virgen y un poquito de leche. Movemos bien para que quede un puré cremoso.
Al emplatar, ponemos el puré caliente en el fondo del plato y sobre él, la ternera. Salseamos y listo para comer.
Preparar un pastel casero nos lleva algo de tiempo y esfuerzo, es cierto, pero siempre conlleva la satisfacción de ofrecer a los nuestros la mejor repostería, la que se hace en casa y con mucho cariño. Cuando además la receta tiene que evitar ciertos ingredientes, por intolerancia o alergia alimentaria, hay que poner además de mimo, mucho cuidado.
Como seguro sabéis, uno de nuestros pequeños es alérgico al huevo y toda su dieta debe estar exenta de este alimento. No nos supone demasiado esfuerzo en las comidas pero sí al preparar repostería que tiene al huevo como uno de sus imprescindibles. 
Buscando y buscando hemos encontrado un sustituto al huevo para bizcochos y pasteles: las semillas de lino. Molidas y reposadas en agua caliente estas pequeñas semillas se convierten en un gel parecido a la clara de huevo que puede montarse (aunque no sustituye al merengue) y dar estructura y esponjosidad a la masa de bizcocho.
El pastel de zanahoria nos pareció una receta ideal para probar con este método pues es un pastel jugoso y húmedo, con mucho sabor. El resultado: todo un éxito! Un bizcocho para repetir una y otra vez, delicioso con nata montada y que además es supersaludable ya que además lo hemos elaborado con harina integral.
Los ingredientes que necesitamos para este pastel lo encontramos en Tu Biotienda, especialista en productos naturales y ecológicos que nos ofrece asesoramiento además de un excepcional surtido. Las semillas de lino dorado ecológicas Biográ que podemos encontrar en Tu Biotienda son de excelente calidad y aportan muchísimos beneficios para nuestra salud ya que reduce el colesterol, la hipertensión, ayuda a las personas con osteoporosis y mujeres con menopausia, mantiene la piel y el pelo sanos... Y es que son muchísimas las ventajas de comprar productos ecológicos pues además de proteger nuestra salud, su producción es respetuosa con el medio ambiente y nos ayudan a seguir una dieta sana y equilibrada.
Ingredientes:

Para la masa del bizcocho:
Tres cucharadas soperas de semillas de lino dorado ecológicas
130 ml de agua caliente
350 gr de zanahorias ralladas finas
200 gr de azúcar
200 gr aceite de girasol
350 gr harina integral ecológica
Un sobre de levadura de repostería
Dos cucharaditas de bicarbonato
Dos cucharaditas de canela en polvo
Una cucharadita de cardamomo en polvo
Media cucharadita de nuez moscada
30 gr de pasas sultanas
50 gr de nueces picadas
Una pizca de sal

Para el relleno y la decoración:
400 gr de nata para montar
150 gr de azúcar
Una cucharadita de azúcar vainillado
Azucarillos de colores

Elaboración:

En primer lugar preparamos el gel de semillas de lino que sustituirá a los huevos en esta receta.
Machacamos en un mortero o trituramos en un robot de cocina las semillas de lino. Calentamos el agua y se la añadimos. Removemos bien y dejamos reposar.
Precalentamos el horno a 170º.
Batimos el gel resultante (no es necesario colarlo para esta receta) con el azúcar hasta que quede bien disuelta, con la ayuda de unas varillas.
Añadimos el aceite de girasol y las zanahorias que habremos rallado muy finamente. Mezclamos bien. 
El siguiente paso es añadir la harina que hemos mezclado con la levadura, el bicarbonato, la sal y las especias. Damos un último batido e incorporamos las pasas sultanas y las nueces picadas.
Volcamos la masa sobre un molde desmontable forrado con papel de horno y horneamos durante una hora larga con calor abajo al principio y calor arriba y abajo durante los últimos veinte minutos.
Mientras se cocina el pastel montamos 
Desmoldamos el bizcocho cuando enfríe, cortamos por la mitad longitudinalmente y rellenamos con una capa generosa de nata montada. Terminamos el pastel decorando su superficie con nata montada y azucarillos de colores.

El aceite de oliva virgen extra es el pilar de nuestra gastronomía, indispensable en la cocina tradicional y en la más moderna. Su sabor único, su versatilidad y sus propiedades nutricionales le coronan como el rey de los aceites. Es el mejor en las frituras, ideal en vinagretas y soberbio cuando se toma solo, en una tostada con un buen pan casero. Hoy os traemos una receta para saborear el aceite de oliva virgen y disfrutarlo, un pan de aceite extraordinario, tierno y esponjoso que se cubre de aceite antes de hornear y se condimenta con aceite de oliva crudo, la mejor forma de disfrutarlo.
 El aceite de oliva virgen extra Oleocampo es el resultado de aunar el respeto a la tradición y la innovación con la maestría y la pasión. Así el resultado es un aceite de calidad suprema elaborado con la mejor aceituna jienense de destacada fragancia merecedora de diversos premios en el sector del aceite de carácter nacional e internacional. La variedad Premium de Oleocampo, elaborada con las mejores aceitunas de la variedad picual, es la más indicada para aquellas recetas en las que el aceite tiene un papel protagonista, como en estos panes de aceite por sus inmejorable calidad. Además Oleocampo nos ofrece otros productos elaborados con aceite de oliva virgen extra, como las Oleoperlas Premium, ideales para platos gourmet y Oleodermo, aceite de oliva virgen extra para cuidar piel  cabello
Ingredientes:

Para la masa de pan:

500 gr de harina
10 gr de sal
300 ml de agua
5 gr de levadura fresca
100 gr de masa madre (opcional)
60 ml de aceite e oiva virgen extra

Para condimentar:
Aceite de oliva virgen extra
Orégano
Aceite
Pimentón

Elaboración:

Si vamos a amasar a mano, nos hacemos de un bol grande y ponemos toda la harina en él haciendo un hueco en el centro en el que mezclaremos el resto de ingredientes. Vamos incorporando la harina con las manos hasta que la tengamos toda integrada. Es el momento de volcar a una mesa de trabajo y amasar.

(Si para amasar nos ayudamos de la panificadora o robot de cocina con amasadora, ponemos en ella
todos los ingredientes, primero los húmedos y después los secos y seleccionamos el programa masa sin fermentación para que simplemente nos realice el amasado.)

Cuando la masa tenga cierta consistencia incorporamos el aceite poco a poco.
Seguimos amasando hasta que la masa nos quede lisa y elástica, adherente pero no pegajosa. Hacemos una bola y la dejamos fermentar en un bol ligeramente aceitado para que no se pegue. Deberá reposar hasta que doble su volumen, puede tardar en torno a las dos horas.

Pasado este tiempo dividimos la masa en tres trozos iguales. Dejamos reposar los trozos de masa unos cinco minutos y boleamos. Aplanamos las bolas con ayuda de un rodillo. y dejamos otra vez reposar para que fermenten hasta que su volumen crezca una vez y media. Siempre tapados.

Precalentamos el horno a 200ºC.
Colocamos las piezas sobre papel vegetal en la bandeja de horno y pintamos la superficie de cada una de ellas con aceite de oliva

Horneamos las piezas unos 20 minutos o hasta que estén dorados (tras los primeros 5 minutos bajamos la temperatura del horno a 190º hasta el final del horneado).
Una vez horneadas las piezas dejamos enfriar sobre una rejilla y condimentamos con aceite de oliva, orégano, romero y pimentón.
Cuando nos propusieron un postre con uvas en el reto #MiMenúPyrex .... nunca habíamos preparado nada con uvas! Nos pusimos en modo creativo y pensamos en un pastel que reuniera lo que más nos gusta de esta fruta. Así que debía ser dulce, jugoso y ..... bueno, la verdad es que lo que más nos gusta de la uva es el vino.... qué tal si nuestro pastel llevaba un poco de vino.... dulce, claro. Y lo bueno que está el vino cuando se cocina con canela.... pues canela también. Y claro, que sea saludable y completo, que tiene que incluirse en el recetario de Cocinando con las chachas.... entonces el azúcar que sea moreno, la harina de trigo y de teff (extraordinaria en los pasteles), yogur y aceite de oliva suave (en vez de mantequilla). ¿Un toque extra dulce y crujiente? Que las uvas se caramelicen ... ¿y lo acompañamos de unas almendras? Sí, claro que sí. 
El resultado, una tarta que huele de maravilla, dorada, muy saludable... una tarta para un reto. Y es que nos codeamos con Silvia Cerezo de Mi Dulce Tentación, nada más y nada menos, en este reto #MiMenúPyrex.
Desde lo que sí hemos estado seguras desde el principio es que el molde desmontable de 20 cm Metal Classic de Pyrex no nos iba a defraudar, un lujo desmoldar el pastel y que todo esté en su sitio! y con la calidad de Pyrex que sabemos vamos a poder disfrutar durante muchos años. Una gozada este reto, una gozada cocinar con Pyrex!

Ingredientes:

150 gr de harina de trigo
100 gr de harina de teff
250 gr de azúcar moreno
Tres huevos
Un yogur natural 
100 ml de aceite de oliva suave
Un sobre de levadura de repostería
Media copa de vino dulce
Una pizca de canela
Una pizca de sal 
200 gr de uvas despepitadas
Almendras crudas laminadas

Elaboración:

Precalentamos el horno a 180º.

Untamos con mantequilla un molde desmontable para horno y espolvoreamos con dos cucharadas de azúcar. Ponemos encima las uvas despepitadas, lavadas y secas y llevamos al horno hasta que el azúcar empiece a deshacerse y tomar un poco de color, pero sin llegar a hacerse caramelo. 

Con ayuda de la batidora de varillas batimos los huevos con el azúcar y el pellizco de sal y de canela. Incorporamos el yogur, el vino dulce y el aceite y seguimos batiendo.
Por último, ponemos la harina tamizada con la levadura y batimos bien para que no queden grumos. Vertemos la masa con cuidado sobre las uvas y horneamos durante 30 minutos.
Pasado este tiempo pinchamos para comprobar que no nos quedó crudo, y sacamos del horno.
Esperamos a que el molde se temple un poco y desmoldamos con mucho cuidado dándole la vuelta al pastel. 
Espolvoreamos la superficie con las almendras y llevamos el pastel de nuevo al horno en función grill para que las almendras se tuesten.
Unas costillas marinadas al horno... son una tentación. No es plato de preparar a diario y será esa una de las razones por la que nos gusta tanto! El marinado de miel y mostaza le aporta sabor, color y ternura extra a esta jugosa pieza de cerdo. 
Esta receta además es sencillísima de preparar, solo hay que dejar al marinado hacer su magia y conseguiremos una carne para chuparse los dedos. Con unas patatas de guarnición, además conseguimos un plato completo.
Lo tiene todo para ser nuestra propuesta salada para el reto #MiMenúPyrex, en un mano a mano con Silvia Cerezo de Mi Dulce Tentación
Ya solo nos queda mostraros nuestra propuesta dulce, que la tenemos ya en mente..... , y descubrir las de Silvia Cerezo, seguro que espectaculares!!
Y por supuesto, esta receta se elabora en uno de los productos estrella de Pyrex, su fuente de vidrio Optimun 39x25cm, en la que  podemos marinar, cocinar incluso servir nuestras costillas porque además de versátil esta fuente es muy muy bonita. 
Ingredientes:

Medio costillar de cerdo
Cinco patatas medianas
Cinco dientes de ajo
Una copa de vino blanco
Una rama de romero
Dos cucharadas de miel
Cuatro cucharadas de mostaza
Aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta negra
Elaboración:

Salpimentamos las costillas y las pintamos con una mezcla de mostaza y miel. Dejamos dos horas en el frigorífico.
Añadimos los ajos cortados por la mitad y las patatas cortadas en cuatro. Salpimentamos las patatas, agregamos romero fresco, unas cucharadas  de aceite de oliva y el vino blanco.
Cubrimos con papel de aluminio y llevamos a horno precalentado a 180ºC durante 30 minutos. Pasado este tiempo lo sacamos, le damos la vuelta y los cocinamos 30 minutos más.
Quitamos el papel de aluminio y dejamos dorar hasta que se dore por los dos lados.
Siempre frescas, siempre disponibles, sin conservantes, fáciles de preparar y lo más importante, muy nutritivas ya que conservan las vitaminas y minerales gracias al proceso de ultracongelación: estas son algunas de las muchas razones para animarnos a consumir verduras congeladas e incluirlas en nuestra cesta de la compra.
La Asociación Española de Fabricantes de Vegetales Congelados ASEVEC nos recomiendan cocinarlas al vapor, en el microondas y hervidas, así podremos disfrutar de todo su sabor manteniendo intactas sus propiedades nutricionales.
En la receta de hoy, la coliflor y el brócoli los hemos cocinado al estilo oriental, como si de un arroz cinco delicias se tratara, con gambas, pechuga de pavo, tortilla, guisantes y zanahorias. El resultado ha sido todo un éxito en la mesa, descubriendo con ello una nueva forma de tomar verdura.

Foodinthebox
Ingredientes:

250 gr de coliflor congelada
250 gr de brócoli congelado
75 gr de pechuga de pavo a cuadraditos
100 gr de gambas
Una zanahoria
75 gr de guisantes congelados
Un huevo
Aceite de oliva virgen extra
Sal

Elaboración:

Descongelamos el brócoli, la coliflor y los guisantes. 
En un robot de cocina picamos la verdura hasta que queden con una consistencia de arroz. 
Rehogamos el brócoli y la coliflor en una tartera con un poco de aceite de oliva y vamos dorando lentamente.
Mientras tanto preparamos una tortilla francesa y reservamos.
Salteamos la zanahoria a cuadraditos, los guisantes, el pavo y las gambas. 
Rectificamos de sal y pimienta.
Una vez salteado, incorporamos este conjunto al brócoli y la coliflor. 
Por último añadimos la tortilla cortada a tiras, damos un par de vueltas y a comer.


La cocina de nuestra madre y abuelas está muy presente en nuestro recetario, ya que si nosotras algo sabemos de cocina es gracias a ellas. De todos los platos que nos han transmitido tenemos un buen recuerdo pero sobre todo de aquellos que ellas guisaban de forma soberbia. Así son estos calamares rellenos: soberbios, sabrosísimos y con la receta tradicional de nuestra madre, que aprendió a la vez de la suya y que es sinceramente inmejorable.
Tratando de emularlas hemos preparado hoy este plato de calamares rellenos, no sólo de jamón sino de mucho mimo y cariño, el que le tenemos a las recetas que ellas nos han enseñado.
Y como siempre que preparamos receta especial, nos aseguramos de que la calidad de la materia prima y los utensilios con la que la preparamos sean a su vez especiales también. Por eso hemos preparado estos calamares en la olla express de Quid cuyas cualidades y calidad nos asegura un resultado perfecto. En su página web elchefdelacasa.com podemos encontrar todo el surtido en menaje y utensilios de cocina que esta prestigiosa firma nos ofrece además de muchísimas ideas para disfrutar en casa de la calidad de sus artículos.
Ingredientes:

Cuatro calamares hermosos
300 gr de jamón
Tres dientes de ajo
Tres cebollas hermosas
Un huevo
Perejil
Cinco cucharadas de pan rallado
Una copa de vino blanco
Laurel
Agua
Aceite de oliva virgen
Pimienta y sal

Elaboración:

En primer lugar limpiamos minuciosamente los calamares.
 Ponemos en un bol las patas del calamar y el jamón bien picados. Añadimos un ajo muy picado, perejil, un huevo, las cinco cucharadas de pan rallado, pimienta y sal.
Removemos bien con una espátula de madera bien hasta que quede una masa, con la que rellenamos el cuerpo de los calamares.
 Bridamos la abertura de los calamares con un palillo para que no salga el relleno.
En nuestra olla express hacemos un sofrito en aceite de oliva con los ajos restantes y la cebolla, todo bien picado. Una vez listo el sofrito, agregamos los calamares y los doramos por ambas partes. Agregamos el vino y dejamos que evapore el alcohol.
Añadimos la hoja de laurel, cubrimos con agua. tapamos la olla y dejamos cocinar 10 minutos a fuego suave. Pasado este tiempo retiramos los calamares y trituramos la salsa.
Si la salsa no está bien espesa podemos reducirla en el fuego hasta que tenga la consistencia adecuada.
Volvemos a colocar los calamares en la olla y calentamos todo. Listo para comer.
Cuando tenemos que preparar algún postre sin azúcar tenemos muy en cuenta la elección de los ingredientes, pues deben ser muy sabrosos y con cierto dulzor natural que compense la falta de azúcar o su sustitución por endulzante. La cheesecake de calabaza se presta muy bien a prepararla sin azúcar porque se "endulza" con las especias cálidas con la que la aromatizamos: canela, cardamomo, nuez moscada y jengibre. Para realzar el dulzor natural de la calabaza la cocinamos asada y así está mucho más rica y llena de sabor.
Para decorar y terminar la tarta preparamos un puré con endulzante natural y mantequilla que aporta sabor y brillo natural, similar a la mermelada. Nos queda una cheesecake de sabor pronunciado a calabaza y textura muy suave, y de un aspecto y color extraordinarios.
El endulzante en grano de stevia Truvia que hemos utilizado lo encontramos en nuestra caja mensual de productos Disfrutabox, que nos llega a casa puntual cada mes y cargada de los productos más innovadores y novedosos del mercado, siempre de primeras marcas. Y es que nosotros confiamos en Disfrutabox cuando se trata de descubrir nuevos productos ya que los seleccionan especialmente e incluyen no solo productos alimenticios sino también lo más nuevo en belleza y hogar. Ya estamos deseando que llegue nuestra siguiente caja sorpresa!

Ingredientes:

Para la base:
Taza y media de galleta maría sin azúcar
60 gr de mantequilla derretida


Para el relleno:
300 gr de calabaza asada
350 gr queso tipo philadephia
150 gr nata
50 gr endulzante de stevia granulado
Dos huevos
Una cucharada de maicena
Una cucharadita de canela
Media cucharadita de cardamomo en polvo
Media cucharadita de jengibre en polvo
Una pizca de nuez moscada
Una pizca de sal

Para la decoración:
150 gr de puré de calabaza asada
50 gr de endulzante de stevia granulado
Una pizca de canela
Unas gotas de zumo de limón
Una cucharadita de mantequilla

Elaboración:

Derretimos la mantequilla en el microondas, la añadimos a las galletas que habremos triturado anteriormente y removemos bien.
Forramos la base del molde con la masa de galleta y reservamos.

Batimos el queso con la nata y el azúcar hasta que todo quede bien integrado y no haya grumos. Incorporamos las especias y los huevos batidos uno a uno y seguimos batiendo. Tenemos que conseguir una masa homogénea, sin grumos.

Añadimos la maicena, la sal y el puré de calabaza asada. Mezclamos bien.

Volcar la preparación sobre la base de galletas y horneamos durante una hora aproximadamente.

Calentamos el puré de calabaza que hemos reservado para la decoración en el microondas y añadimos el endulzante, la canela y el zumo de limón y la mantequilla a temperatura ambiente. Mezclamos bien y dejamos enfriar.

Tras el horneado dejamos enfriar el pastel y lo decoramos con el puré de calabaza.
La cocina tradicional es la base de la gastronomía, que se desarrolla a partir de los grandes platos de siempre, transmitidos de generación en generación, haciendo así a la cocina en uno de los valores principales de la cultura. En cada rincón de nuestra geografía encontramos platos tradicionales elaborados con ingredientes locales y que se adaptan a la forma de vivir la vida de sus vecinos.
En Andalucía uno de los platos más significativos de la gastronomía tradicional es el rabo de toro cordobés, cocinado a fuego lento, con el sabor de las verduras, las especias, de los ingredientes de nuestra tierra. Y no menos tradicional y típico son las migas, que nosotros hemos preparado como guarnición del rabo de toro pero que en sí mismas son una receta tradicional de protagonismo y cuya receta podéis consultar en el apartado panes y pizzas de nuestro recetario.
Aquí traemos nuestro rabo de toro elaborado con vino tinto y aceite de oliva virgen de la Cooperativa Agroalimentaria Virgen del Rocío de Almonte-Huelva, que cultiva el 100% de la vid en la Reserva de la Biosfera de Doñana, utilizando métodos tradicionales y preservando los ecosistemas de este Espacio Natural Protegido. La Cooperativa contribuye a la protección del medio ambiente ya que el viñedo fija los suelos, evita la erosión y actúa como refugio de especies cingéticas y como cortafuegos. La Cooperativa Agroalimentaria Virgen del Rocío es miembro además del Comité Asesor de OpenNESS de la Unión Europea que analiza las posibilidades del marco de los servicios de los ecosistemas, para mejorar la gestión ambiental, la planificación territorial y el uso de los recursos naturales.
Los vinos elaborados por la Cooperativa Agroalimentaria Virgen del Rocío  son de contrastada calidad avalados por el reciente reconocimiento en el Concurso Internacional de Vinos y Espirituosos CINVE'2016 en el que el Brut Nature Raigal ha obtenido la medalla de plata. El aceite de oliva virgen extra de producción propia es asimismo de altísima calidad y exclusiva personalidad fruto de su esmerada elaboración.
Ingredientes:

Dos Rabos de Vaca o de Buey
Tres cebollas
Tres zanahorias
Dos puerros 
Dos tomates
Tres o cuatro dientes de ajo
Un litro y medio de vino tinto Viñajoli
Aceite de oliva virgen extra
Harina
Tres hojas de laurel
Pimienta negra en grano
Clavos de olor
Aceite de oliva virgen extra selección Blanca Paloma
Sal

Elaboración:

Salpimentamos el rabo, que el carnicero nos lo habrá cortado en trozos, y enharinamos los trozos muy ligeramente.
Rehogamos los trozos en la cazuela donde vamos a hacer el guiso hasta que estén dorados. Reservamos.
Picamos finamente las zanahorias, las cebollas, la parte blanca de los puerros y los dientes de ajo.
En el mismo aceite en el que hemos dorado los trozos de carne, rehogamos verdura que hemos picado.
A continuación añadimos los tomates rallados, las hojas de laurel y las especias y dejamos que sofría bien el tomate.
Devolvemos a la cazuela los trozos de carne, añadimos el vino y esperamos a que se evapore el alcohol. Dejamos cocinar largo tiempo, entre tres horas y tres horas y media, incluso puede que tengamos que dejarlo cuatro horas. Sabremos que la carne está a punto cuando se despega fácilmente del hueso.
La salsa queda fina tras la larga cocción, pero si nos gusta más fina podemos pasarlo por un chino.