¿Conoces las semillas de chía? Estas pequeñas semillas están consideradas como superalimento por ser excelente fuente de omega 3 en el mundo vegetal, tener alto contenido proteico (16%) y de fibra (38%), y además ser una buena fuente de calcio, hierro, potasio y vitaminas del complejo B.
Por todo esto el consumo de semillas de chía contribuye a disminuir el riesgo de enfermedades coronarias, combatir el estreñimiento y reforzar el sistema inmunitario reforzando las defensas de nuestro organismo. Sin embargo su consumo está contraindicado en pacientes con divertículos y cuando se consumen fármacos anticoagulantes.
Con las semillas de chía que nos llegan a casa en la caja Hello Health hemos preparado esta deliciosa y sencilla receta vegana que combina la frescura de la frambuesa con la calidez del cacao y que nos ayuda a cuidar nuestra alimentación. Hemos acompañado este suave y supernutritivo pudding con una infusión de miel y frutos rojos que además de exquisita es supersaludable.
Los productos que nos llegan en  la caja Hello Health son orgánicos, ecológicos, especialmente ricos en nutrientes (vitaminas, antioxidantes, ...) y además no contienen gluten ni lactosa.  Pero si además de cuidar lo que comes quieres mejorar tu belleza y consumir productos que te ayuden a mantener tu peso saludable puedes optar por Beauty Box y el Programa Slim

Ingredientes: 

450 mililitros de leche de coco
150 gr de frambuesas
Seis cucharadas de semillas de chía
Tres cucharadas de cacao en polvo
Dos cucharadas de azúcar moreno
Tres cucharadas de copos de avena
Frambuesas y chocolate para decorar

Elaboración:

Calentamos la mitad de la leche con una cucharada de azúcar moreno y disolvemos en ella el cacao en polvo. Dejamos enfriar a temperatura ambiente.
Mientras tanto, añadir a las frambuesas la otra mitad de la leche y la otra cucharada de azúcar y batir en una batidora americana hasta que se trituren perfectamente las frambuesas. Vertemos la mezcla en un recipiente de vidrio y añadimos 3 cucharadas de semillas de chía. Mezclar bien hasta que todas las semillas de chía se cubran con el líquido. Cubrimos el recipiente con una tapa hermética y reservamos en la nevera.
Una vez que la mezcla de chocolate esté fría, la vertemos en un frasco o un recipiente de vidrio y añadir 3 cucharadas de las semillas de chía. Mezclar bien hasta que todas las semillas de chía se cubren con el líquido. Cubrimos con una tapa hermética y colocamos en la nevera 
Las dos preparaciones deben estar refrigeradas al menos 8 horas en la nevera.
Una vez listo para preparar el pudding, verificamos la consistencia de la elaboración de cacao y chía. Si está demasiado espesa agregamos 2 o 3 cucharadas extra leche  y mezclamos bien.
Repartimos en vasitos los copos de avena, después la preparación de cacao y por último la preparación de frambuesa. Adornamos con frambuesas frescas y chocolate rallado
En la época estival apetecen más que nunca el picoteo, las tapas con los amigos en cualquier terraza, las barbacoas. Es tiempo de comer distinto, en plan más informal, disfrutando de los platos que esta estación nos propone. Así nosotras buscamos en nuestro recetario los aperitivos y los platos más veraniegos y encontramos el exquisito hummus de calabaza.
El hummus es un puré de garbanzos originario del Medio Oriente que se adereza con especias y otros ingredientes. Uno de los aderezos principales que no puede faltar en un hummus es la tahina o pasta de sésamo que aporta no sólo sabor, sino también untuosidad al puré. 
El hummus de calabaza que os presentamos es si cabe más cremoso aún y con un sabor un poco más dulce, realmente delicioso.
Una vez asada la calabaza esta receta es rápida y sencilla, ya que se elabora directamente en el accesorio triturador de la batidora, incluso podríamos prepararla con la batidora de mano. Nosotras tenemos la suerte de trabajar con electrodomésticos de cocina Severín, con los que sabemos que nuestros platos van a ser un éxito seguro. Su amplia variedad de productos se adaptan a nuestras necesidades ofreciéndonos la máxima garantía. Con la Batidora Severín preparamos las mejores salsas para acompañar las carnes, pescados y verduras que preparamos en la extraordinaria Barbacoa Severín que cuenta con una parrilla de tamaño XXL para poder disfrutar de una comida con amigos y familiares. 



Ingredientes:

300 gr de calabaza asada
150 gr de garbanzos cocidos
100 ml de aceite de oliva virgen extra
El zumo de un limón
Dos dientes de ajo
Tres cucharadas de tahina
Una cucharadita de comino molido
Una cucharadita de sal
Semillas de sésamo y de chía y escamas de pimentón picante para decorar

Elaboración:

Asamos la calabaza cortada por la mitad a lo largo y sin semillas y pincelada ligeramente con aceite de oliva. Nosotras la hemos tenido alrededor de una hora en nuestro horno a 200º

En el accesorio triturador de nuestra batidora incorporamos la calabaza ya pelada, los garbanzos (bien escurridos si son envasados), el zumo de limón, el ajo y el comino. Ponemos en marcha nuestra batidora y trituramos bien hasta que nos quede una pasta homogénea. Es el momento de añadir la tahina y el aceite de oliva a hilo hasta conseguir un puré de textura suave pero algo líquido. Rectificamos de sal

Para servir, emplatamos el hummus en un bol y espolvoreamos con semillas de sésamo, chía y escamas de pimentón picante de la Vera y terminamos con aceite de oliva virgen.

El semifrío es una exquisita tarta helada con base de nata o leche y clara de huevo. Así conseguimos un postre helado casero con textura muy suave y cremosa sin necesidad de usar heladera. 
Admite muchas variantes: semifrío de limón, de piña, de frutos rojos, ... pero no sólo de frutas; nuestro semifrío de Whisky y Café está realmente delicioso. Y también lo podemos preparar de chocolate, de yogur, de turrón ...
 Con la base de galletas conseguimos un semifrío más sabroso y que terminamos con una cobertura de fresas preparada en casa en tiempo record, solo 5 minutos de cocción. Al sustituir en esta receta la nata por la leche entera nos queda mucho más ligero e igual de rico y cremoso, y más aún si es con una leche de la calidad de Unicla, uno de los productos de nuestra caja sorpresa Degustabox que llega como siempre cargada de lo mejor y más nuevo del mercado. Es un placer recibir cómodamente en casa Degustabox, ya estamos deseando que llegue la próxima!

Ingredientes:

Para la base de galletas:
Un rulo de galletas maría 
50 g de mantequilla
Unas gotas de jerez dulce

Para el semifrío:
250 g de fresas
250 ml de leche entera
Tres claras de huevo
6 hojas de gelatina
150 g de azúcar glass

Para la cobertura de mermelada de fresa casera:
250 g de fresas 
125 g de azúcar
Unas gotas de zumo de limón
2 g de agar agar (gelatinizante)

Elaboración:

En primer lugar ponemos las hojas de gelatina en agua fría para que se hidraten.

Preparamos la base de galletas triturando las galletas con la mantequilla derretida y las gotas de jerez dulce y forramos con esta masa el molde. Reservamos en la nevera.

Preparamos el semifrío triturando en la batidora 250 gr de fresas con el azúcar glass. Llevamos este puré al fuego, añadimos la leche y esperamos hasta que empiece a hervir. Añadimos la gelatina escurrida. Removemos bien hasta que la gelatina esté completamente disuelta ya fuera del fuego y dejamos enfriar.
Montamos las claras de huevo a punto de nieve y mezclamos con la mezcla de fresas y leche ya fría. Vertemos esta masa sobe la basa de galletas nivelando la superficie. Reservamos en la nevera.

Preparamos la mermelada de fresas picando los 250 gr de fresas que teníamos reservadas en trozos pequeños o bien las trituramos en la batidora. 
En un bol mezclamos el resto del azúcar con el agar agar y espolvoreamos sobre las fresas que tenemos en la olla removiendo bien. 
Cocinamos durante unos cinco minutos sin dejar de remover hasta que llegue a unos 105º C de temperatura (con nuestro termómetro de cocina).
En este momento retiramos del fuego y dejamos templar. 

Una vez tibia esta mermelada la vertemos sobre el semifrío que teníamos en la nevera y llevamos al congelador donde cuajará durante unas dos horas.
Sacaremos la tarta unos minutos del congelador antes de servir, para conseguir una textura cremosa.

Estas empanadillas al vapor pero ligeramente tostadas en su base reciben el nombre de Jiaozi o Gyoza y son muy populares en China, pero también en Japón y Corea. Se suelen preparar con una delgada oblea de masa de harina de trigo muy parecida a las obleas de empanadillas que conocemos y con las que nosotras hemos preparado nuestra receta. 
Rellenos de gambón, gambas, pescado, cerdo, cordero y verduras, estas pequeñas empanadillas con forma de cuerno (de ahí su nombre, en chino jiao) son una delicia que sin embargo son muy fáciles de preparar en casa con esta receta.
La vinagreta vietnamita que acompaña es una salsa de sabor potente pues lleva mostaza de Dijon, zumo de naranja, vinagre, salsa de soja.... y da vida a estas empanadillas de sabor delicadísimo.
Un plato que por su sencillez se engrandece cuando la materia prima es de alta calidad, como así lo son los gambones de Mariscos y Congelados Apolo, empresa de origen familiar que hoy en día es ampliamente reconocida en su sector por la excelencia del producto que venden e importan a países de todo el mundo.
Nosotras hemos dado buena cuenta de uno de los productos de la amplia variedad de Mariscos y Congelados Apolo que va desde los pescados y mariscos envasados de la Gama Origen hasta los pescados nacionales pasando por marisco cocido, precocinados y otros productos congelados, todo de excelente calidad.

Ingredientes:

Para las empanadillas:
300 gr de Gambón
Dos Puerro
Salsa de soja
Vinagre de arroz
Obleas para empanadillas
Aceite de oliva

Para la vinagreta vietnamita 
Dos cucharadas de mostaza de Dijon
Dos cucharadas de zumo de naranja
Dos cucharadas vinagre balsámico
Una cucharada de vinagre de vino
Dos cucharadas de salsa de soja
Dos dientes de ajo
Dos cucharadas de aceite de oliva
Dos cucharadas de aceite de girasol
Pimienta negra recién molida
Una cucharadita de azúcar

Elaboración:
 Ponemos en una sartén el aceite y cuando esté bien caliente añadimos el puerro muy bien picado. Rehogamos y cuando esté dorado ponemos el gambón, partido en trocitos pequeñitos, que saltearemos con un chorreón de salsa de soja y otro de vinagre. Ponemos una pizca de sal y apartamos.
Colocamos en el cuenco de la mano las obleas de empanadilla, ponemos una cucharada de relleno y las cerramos en forma de luna. Cuando estén todas listas ponemos las empanadillas en la sartén bien caliente, añadimos un poco de agua, tapamos y bajamos el fuego. Cocinamos durante unos 5 minutos.

Mientras tanto preparamos la salsa: en un bol amplio mezclamos el zumo de naranja, la mostaza, el vinagre balsámico y el de vino. Mezclamos con las varillas hasta que esté todo integrado.
Añadimos la salsa de soja, la pimienta al gusto, el azúcar y seguimos mezclando.
Por último los dientes de ajo prensados y los aceites poco a poco mientras seguimos mezclando.
Emplatamos las empanadillas y acompañamos de la vinagreta vietnamita... Delicioso!
 El arroz con leche es un postre que disfrutamos en casa de toda la vida, muy frío en verano y en invierno aligerado con una taza de leche caliente. Con la receta que os traemos hoy podremos cuidarnos a la vez que disfrutar de este delicioso postre, ya que tiene la mitad de calorías porque está elaborado con leche semidesnatada y una mezcla de azúcar y stevia.
Esta nueva forma de endulzar nuestros postres nos viene de la mano de nuestra caja de productos sorpresa Disfrutabox, que nos presenta entre sus novedades el azúcar con stevia de Azucarera, con mayor poder endulzante que el azúcar y la mitad de calorías. Es una gozada probar lo más nuevo del mercado directamente en nuestra casa con la caja Disfrutabox!

Ingredientes:

1 litro de leche semidesnatada
200 gr de arroz
Cuatro cucharadas soperas de azúcar con stevia
Una rama de canela
Una corteza de limón
Una corteza de naranja
Un clavo de olor
Una pizca de sal

Elaboración:

Ponemos a hervir el arroz en la leche con la rama de canela, las cáscaras de limón y naranja, el clavo de olor y la pizca de sal. Dejamos cocer a fuego lento hasta que el arroz esté tierno. Con el fuego muy lento y dándole muchas vueltas, el arroz puede estar cerca de una hora cociendo.
Al final de la cocción retiramos del fuego y añadimos cuatro cucharadas soperas de azúcar con stevia. Removemos bien y servimos en los vasitos que espolvorearemos con canela molida.
¿Pensando en las vacaciones?  nosotras también estamos ya soñando con ellas. Nos encantaría  coger un avión hacia un lugar paradisíaco como Ibiza para disfrutar de unos dias de relax y perdernos en una de sus calas. Podríamos coger un coche de alquiler en Ibiza y recorrer toda la isla, sin reloj, sin móvil, sin prisas.
Y disfrutar de su gastronomía tradicional con platos tan diversos como la borrida de rajada, el guisat de peix, los macarrons al estilo de San Joan y la tapa ibicenca por excelencia, la frita de pulpo. En esta receta el ingrediente principal, el pulpo, queda muy sabroso y recoge la esencia de los sabores más típicos de la gastronomía ibicenca.


Ingredientes:

Un kg. de pulpo
6-8 cebolletas tiernas
Una patata grande por persona
Un pimiento rojo
Un pimiento verde
Seis dientes de ajo
Pimienta negra molida
Laurel
Media copa de Vino Blanco
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Elaboración:

Congelamos el pulpo con antelación para que se rompan las fibras de su carne y quede más tierno al cocerlo. Debemos congelarlo durante dos días al menos (o también podemos comprarlo congelado directamente). Lo descongelamos en la nevera desde el día anterior.

Cocemos el pulpo: para ello lo limpiamos bien y lo ponemos a hervir entero con agua abundante, sal, pimienta negra y laurel. Si el pulpo es fresco habrá que asustarlo tres veces, si es congelado no hará falta. Cocemos durante mas o menos una hora, dependiendo del tamaño. Lo dejamos enfriar y lo troceamos.

Para preparar la frita: en una sartén freímos las patatas, los pimientos troceados y el ajo machacado. Le ponemos sal y cuando esté cocinado este refrito, reservamos.

En un cuenco de barro ponemos aceite de oliva y añadimos la cebolleta bien picada y sal. Sofreímos y añadimos el pulpo. Aderezamos con pimienta negra molida y dos hojas de laurel. Cuando la cebolleta esté bien dorada, ponemos el vino blanco y dejamos que se confite, sin dejar de mover. Incorporamos las patatas, los pimientos y los ajos y removemos. Unos minutos y listo para comer.
Exquisito este budín de manzana y quesitos que os traemos hoy, un postre fresco pero muy nutritivo ya que además lleva yogur, nata, leche, huevos, harina de avena.... Su preparación es muy sencilla (todos los ingredientes a la batidora y con las medidas de un envase de yogur) y luego se cocina en el horno. 
Con una decoración sencilla de manzanas y mermelada nos queda un pastel de una presentación deliciosa. Y la textura es cremosa y fresca, casi como la de un flan, y su sabor intenso a manzanas ya que lleva bastante cantidad.

Aquí la dulzura y la calidad de las manzanas juegan un papel fundamental, pues son el ingrediente principal de este pastel. Con las manzanas de Val Venosta de la variedad Golden tenemos la confianza de que nuestros postres de manzanas nos van a quedar con la textura y el sabor que nosotras buscamos. Y es que en Val Venosta cuidan el cultivo de la manzana con mucho mimo y eso se nota en la fruta, en cualquiera de su amplia variedad.
Ingredientes para un molde de 25 cm:

Cinco manzanas dulces
Cinco quesitos de porciones
Dos yogures naturales (los envases del yogur nos servirán de medida)
3 medidas de azúcar
2 medidas de nata
2 medidas de harina
2 medidas de leche
Cinco huevos
Dos cucharadas de harina de avena
Mermelada de manzana
Frambuesas para decorar

Elaboración:

Precalentamos el horno a 170º
Pelamos y troceamos dos de las manzanas (reservamos el resto) y las ponemos en el vaso de nuestra batidora junto con los demás ingredientes, menos la mermelada. Cuando lo tengamos todo bien batido, lo ponemos en el molde de horno y lo introducimos en el horno.
Mientras vamos pelando las manzanas y las cortamos en láminas para adornar.

Cuando veamos que ya se ha formado una costra en la superficie del budín, colocamos sobre él las manzanas en láminas en forma decorativa.

El budín tarda alrededor de hora y media o dos horas en total en cocinarse, dependiendo siempre del grosor de la masa en el molde y de nuestro horno. Meteremos un palo de brocheta de vez en cuando a partir de la hora y cuarto, y cuando salga limpia es señal de que nuestro budín ya está listo.

Lo sacamos del horno y pincelamos con mermelada de manzana la superficie, adornando con las frambuesas frescas.
 Tiernas y esponjosas y con todo el sabor de la auténtica crema de cacao y avellanas; las magdalenas de Nocilla son de las que más nos gustan en casa. Y eso que recetas de muffins, cupcakes y magdalenas tenemos y hacemos: Magdalenas de Chocolate y Licor, Cupcakes de Calabaza Caramelizada y Miel, Minimagdalenas con Leche de Soja y Vainilla, Muffins de Nata rellenos de mermelada de albaricoque, ... hay para todos los gustos.
Pero ya se sabe, los más pequeños se pirran por el chocolate, así que si le preguntamos a ellos: Magdalenas de Nocilla! Y fácil nos lo han puestos nuestros amigos de QuéBox que nos han incluido en nuestra caja la crema de avellanas y chocolate Nocilla. Como seguro que ya todos sabéis, las cajas QuéBox están especializadas en productos sin gluten o/y sin lactosa y nos dan a conocer todos estos productos en una caja sorpresa que nos llega cómodamente a casa cada mes.

Ingredientes:
150 g de harina floja de repostería 
100 g de crema de avellanas y cacao
Dos huevos 
90 g de azúcar en grano 
Una cucharada sopera leche entera 
25 g aceite de girasol 
6 g levadura en polvo tipo Royal 
100 gr de avellanas
Una pizca de sal 

Elaboración:
Precalentamos nuestro horno a 180ºC
Batimos los huevos con el azúcar en grano en un bol. Cuando la mezcla esté esponjosa añadimos la leche y el aceite de girasol mezclando bien. Templamos ligeramente la crema de cacao para que su textura sea menos espesa y la incorporamos a la mezcla anterior
Tamizamos la harina con la levadura en polvo incorporamos a la mezcla anterior batiendo de forma suave. Añadimos la pizca de sal. Dejamos reposar la mezcla en el frigorífico.
Colocamos cápsulas de papel rizado sobre una bandeja para magdalenas o en moldes individuales de aluminio y vertemos la mezcla que reposaba en la nevera en cada uno de ellos teniendo cuidado de no llenar más que la mitad del molde (en la cocción las magdalenas van a subir).  
Picamos las avellanas que vamos a utilizar para adornar las magdalenas y las repartimos en las cápsulas. Podemos dejar algunas enteras y colocarlas en el centro.
Horneamos las magdalenas en la bandeja en una posición central del horno durante unos 15 minutos.
Después de la cocción, dejamos enfriar nuestras magdalenas sobre una rejilla. 

El lenguado es un pescado de carne blanca, suculenta pero de sabor delicado y tan suave que se deshace en la boca y por eso cuando se trata de cocinarlo, la forma más sencilla es la mejor.
Por eso para preparar estos extraordinarios lenguados hemos escogido una receta clásica francesa en la que la mantequilla y el limón acompañan de forma sutil realzando su sabor y su textura.
La chef californiana Julia Child popularizó esta receta tradicional de la gastronomía francesa pues era uno de sus platos favoritos. Podemos ver a la grandiosa Meryl Streep disfrutando de este plato en una de las escenas de Julie&Julia en la que da vida a esta conocidísima cocinera americana.
Los lenguados pescados en las costas gallegas por Pescapro nos llegan a casa directamente del barco, sin intermediarios y por eso su calidad es inigualable. El pescado más fresco, con garantía de satisfacción total (GST): Pescapro reembolsa el precio del pedido si no nos satisface, así están de seguros de la excelente calidad del pescado que nos ofrecen. Calidad que salta a la vista!

Ingredientes:
Dos lenguados hermosos limpios
 Cuatro cucharadas de mantequilla de calidad
Una cucharada de aceite de oliva virgen
Tres cucharadas de perejil finamente picado
El zumo de medio limón y medio limón en rodajas
Sal y pimienta negra molida al gusto

Elaboración:
Salpimentamos los lenguados y los enharinamos muy finamente, sacudiendo el exceso.
Calentamos la mantequilla en una sartén a fuego medio alto con una cucharada de aceite de oliva virgen y cocinamos en esta grasa los lenguados de forma que queden dorados y la carne del lenguado se empiece a separar de la espina. 
Sacamos los lenguados a una fuente y los espolvoreamos con perejil picado.
En la mantequilla que nos ha quedado en la sartén doramos un limón en rodajas y añadimos el zumo de medio limón. Calentamos esta salsa y vertemos de manera uniforme sobre los lenguados. Servimos inmediatamente.