Últimamente está muy de moda preparar pan en casa y son muchas las razones para que esto sea así, pero la principal es que el pan que compramos hoy en algunas panaderías ha bajado mucho en calidad. En muchas ocasiones nos traemos a casa pan precocinado, con muchos aditivos y poco sabor y peor conservación (tanto que a veces no llega tierno ni a la noche).
Si lo pensamos de forma positiva, es que preparar pan en casa tiene muchas ventajas: lo preparáis a vuestro gusto (harina blanca, integral, de trigo, de espelta, de centeno, con semillas, con pipas, ...), le dáis la forma que mejor se adapte a vuestras necesidades (en hogaza para tostadas, baguettes para el almuerzo, bollitos para bocadillos) y lo mejor, os dáis el gustazo de amasar y después hornear perfumando vuestra casa del deliciosísimo aroma del pan casero.
Como horneamos en casa un día sí y otro no (poco pan compramos) damos mucho uso a nuestra masa madre, que la tenemos hiperactiva y dando unos resultados extraordinarios como podéis ver. La usamos cuando tenemos tiempo para panes únicamente con su poder de fermentación, y cuando tenemos más prisa la añadimos bien activa a la masa con un poco de levadura seca como hemos hecho hoy.
Para la fermentación utilizamos un banetón de fibra que tiene el tamaño perfecto para albergar la masa con las cantidades de esta receta y que nos deja una hogaza muy bonita, a la que ni siquiera hemos dado cortes. Al abrirlo, la miga prieta, alveolada y con un perfume ... no dejéis de hacerlo!

Ingredientes:
200 gr de masa madre de trigo blanco 
300 gr de agua
500 gr de harina blanca de trigo
Media cucharadita de levadura seca
Dos cucharadas soperas  de miel
Una cucharadita de sal
    Elaboración:

    Mezclamos la masa madre (bien activa), el agua, la levadura seca y la harina. Dejamos reposar una media hora.
    Añadimos la sal y la miel y comenzamos el amasado (a mano, con amasadora, en panificadora, ... según recursos, tiempo y ganas de los que dispongamos) hasta que consigamos una masa lisa.
    Una vez en este punto, damos a nuestra masa forma de bola y dejamos reposar de nuevo en un banetón o en un bol grande que habremos cubierto con un paño de lino bien enharinado. Tapamos la masa y evitamos ponerla cerca de corrientes de aire. Esperamos hasta que esté bien levada (dos o tres horas).
    Volcamos la masa sobre la mesa enharinada y desgasificamos con un pequeño amasado. Damos forma de bola a nuestra masa y presionando bien por los laterales para crear tensión en la superficie. Llevamos nuestra bola a un banetón o molde enharinado y esperamos a que vuelva a fermentar doblando su volumen.
    Pasado este tiempo, precalentamos el horno a 250º C y volcamos con mucha suavidad la masa sobre la bandeja de horno.
    Después de los primeros 10 min bajamos la temperatura del horno a 190º C, y seguimos horneando unos 50 min más aproximadamente (si hemos optado por dividir la masa en piezas pequeñas deberemos reducir el tiempo de horneado). Sabremos que el pan está perfectamente cocido si al golpearlo suena como un tambor.
    Es importantísimo dejar enfriar el pan completamente sobre una rejilla antes de abrirlo.
    Deliciosas las infusiones después del almuerzo o la cena, bien calentitas, reconfortando cuerpo y alma. Pero como aún no llega el frío, al ritual de tomar una infusión después de la comida le damos una vuelta y transformamos la tasa caliente en un vasito de postre bien fresquito.
    En esta ocasión con un toque oriental preparando una panna cotta de té blanco con mermelada de melocotón y aroma de vainilla, suave y delicada perfecta para tomar de postre. 
    Así aprovechamos todos los beneficios de esta deliciosa infusión, con el aroma de un té suave y muy saludable: el té blanco. Entre las propiedades beneficiosas del té blanco destacan: su efecto antioxidante que ayuda a reducir el riesgo de cáncer, reduce la absorción de grasas, fortalece el sistema venoso, neutraliza los radicales libre y su contenido en teína es inferior al del té verde.
    Lo encontramos en nuestra caja sorpresa Disfrutabox que nos llega puntual a casa repleta con los productos que más nos gustan de alimentación, salud y cosmética. Tan fácil como esperar cada mes a recibir tu paquete con una suscripción mensual sin compromiso de permanencia. Ya estamos deseando que llegue nuestra nueva Disfrutabox

    Ingredientes:

    250 ml. de leche entera
    250 ml. de nata
    Dos sobres de té blanco
    100 gr. de azúcar
    Cuatro hojas de gelatina

    Elaboración:

    Ponemos las hojas de gelatina a hidratar en agua fría.

    Calentamos la leche hasta que hierva y la dejamos infusionar con los dos sobres de té blanco fuera del fuego durante al menos 10 minutos. Tras la infusión devolvemos al fuego, añadimos la nata y el azúcar hasta que esta se disuelva.

    Retiramos del fuego y añadimos las hojas de gelatinas escurridas del agua y batimos bien con unas varillas para que no queden ningún grumo.
    Repartimos la mezcla en vasitos y dejamos que pierda calor antes de llevar a la nevera donde deberán cuajar un mínimo de 4 horas.
    Cuando preparamos recetas de otras cocinas puede que nos cueste encontrar alguno de sus ingredientes, por ser raros o exóticos, pero no le ocurre esto a éste plato. Estos rollitos mexicanos se preparan con ingredientes habituales en nuestra cocina, es más puede que si miráis ahora en vuestra nevera o despensa los tengáis todos: pimientos, cebollas, pechuga de pollo, queso rallado, salsa de tomate, champiñones, tortitas, .... Además la elaboración es sencillísima, para principiantes y quedan muy sabrosos, estupendos para una cena informal.
     La inspiración  para estos rollitos nos llega en forma de tortitas mexicanas de Mexifood de la mano de nuestra caja sorpresa Degustabox, que nos llega cargada de los productos más innovadores y siempre a nuestro gusto, porque el equipo  Degustabox sabe lo que nos gusta e intenta adaptar el contenido de la caja para que la disfrutemos al máximo. Las mejores marcas, lo más nuevo del mercado en una suscripción mensual de valor mucho mayor que el precio que pagamos. Qué ilusión cuando llega nuestra caja, nos encanta abrirla y descubrir qué trae!


    Ingredientes:

    Una pechuga de pollo
    Dos pimientos italianos
    Una cebolla
    Una taza de champiñones
    200 ml de salsa de tomate
    Cuatro tortitas mexicanas
    Queso mozarella rallado
    Cebolla frita crujiente

    Elaboración:

    Precalentamos el horno a 200º C y engrasamos una fuente para el horno poco profunda.
    Cortamos en juliana los champiñones, los pimientos y la cebolla y salteamos en una sartén. Cuando estén casi al punto añadimos el pollo cortado en tiras muy finas. Salteamos.
    Añadimos la mitad de la salsa de tomate.
    Distribuimos la mezcla en las cuatro tortitas y  las enrollamos alrededor del relleno.
    Colocamos los rollitos en la bandeja para horno.
    Añadimos el resto de la salsa de tomate y espolvoreamos con el queso rallado.
    Horneamos durante 10 minutos o hasta que el queso se dore.
    Decoramos con cebolla frita crujiente.
    El pollo en salsa es uno de los platos de cocina tradicional que más a menudo cocinamos en casa, por su sencillez y porque queda estupendo incluso de un día para otro, lo que nos permite organizarnos mejor en la cocina. Tenemos diferentes recetas: pollo a la cerveza, pollo a la sidra ... o la receta que desde siempre prepara nuestra madre que es la que os traemos hoy. Este pollo se prepara con una salsa de cebolla, puerro y zanahoria y lleva un toque de pimentón que alegra el plato. 
    Un plato tradicional como este queda perfecto en un plato decorado de alta calidad de una de las marcas de referencia en el servicio de mesa como es Luminarc. Su excelente catálogo de productos unido a la alta calidad de los materiales nos hace fácil la elección de una vajilla para cada gusto y ocasión. No dudéis en descubrir toda la colección  Luminarc de vasos y vajillas, seguro que encontráis lo que buscáis.
    Ingredientes:

    Un pollo mediano
    Dos cebollas
    Dos zanahorias
    Un puerro
    Tres dientes de ajo
    Una copa de vino blanco
    Aceite de oliva virgen extra
    Dos hojas de laurel
    Una cucharada de pimentón
    Pimienta negra al gusto
    Sal


    Elaboración:

    Picamos los ajos. Pelamos y cortamos las zanahorias en rodajas (finas para que se deshagan en la salsa. Picamos en juliana fina la cebolla y el puerro.
    Troceamos el pollo limpio y sin piel en trozos pequeños y salpimentamos.
    En una olla ponemos a calentar un fondo de aceite y doramos en él los trozos de pollo. Reservamos.
    Sofreímos las verduras que ya teníamos dispuestas y añadimos las hojas de laurel y el pimentón. Cuando veamos que la cebolla está transparente añadimos el pollo y el vino blanco, dejamos reducir a fuego fuerte y cubrimos con agua. Tapamos la olla y dejamos cocinar a fuego medio durante una media hora o tres cuartos de hora dependiendo del tamaño de los trozos de pollo, removiendo de vez en cuando.
    Pasado este tiempo, retiramos del fuego, pasamos la salsa por un chino y servimos bien caliente


    El supermercado DIA ha lanzado descuentos y promociones en su gama de productos gourmet para que la alta calidad esté al alcance de todos y se pueda comer bien y elaborar recetas deliciosas a bajos precios. De entre todos los productos Delicious, los más demandados es posible que sean los quesos, ya que es un lácteo considerado una auténtica delicia, que es ideal para cualquier tipo de receta y dentro de los cuales podemos encontrar una amplia variedad.

    ¿Queso grana padano, roquefort, provolone con orégano o manchego curado? Ni uno ni otro, hoy nos quedamos con el queso de cabra con pimentón. Con este queso se puede hacer una receta sencilla, rápida y a la vez ligera, para comer bien y llenar el estómago pero sin preocuparse de ganar algún kilo de más.

    Se trata de una ensalada Batavia con bacalao y pepino, para la cual se necesitarían los siguientes ingredientes:
    1 lechuga Batavia (también se puede utilizar romana o iceberg)
    1 pepino
    150 gr bacalao desalado desmigado
    1 lata de atún al natural bien escurrida
    80 gr de queso de cabra con pimentón
    1 lata de maíz dulce
    1 o 2 manzanas Golden
    1 cebolleta
    6 u 8 aceitunas manzanilla troceadas

    Para las tostaditas que formarán parte de la ensalada, será necesario:
    1 o 2 barras de pan del día anterior
    3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
    1 cucharadita de postre de pimentón de la vera
    1 diente de ajo
    1 pizca de comino en polvo
    1 pizca de sal

    Elaboracion:

    Lo primero que hay que hacer es cortar las tostadas de pan en rodajas y untarlas con aceite de oliva, ajo bien machado, un poco de sal y pimentón. Una vez untadas hay que ponerlas a tostar en la parrilla hasta que queden bien doradas por ambos lados.

    Al mismo tiempo que se hacen las tostadas, hay que poner a fuego lento bacalao desmigado. Mientras éste se caliente, se pueden ir preparando los ingredientes de la ensalada y no importa si el bacalao se queda un poco frio, ya que lo ideal es comerlo junto con la ensalada a temperatura ambiente.

    Hay que cortar el pepino en rodajas finas sin necesidad de quitar la piel totalmente, pues ésta contiene muchas vitaminas que darán aún más consistencia al plato. También hay que trocear en taquitos el queso de cabra con pimentón, la cebolleta en juliana, las aceitunas por la mitad y la manzana en lascas.

    Inmediatamente después, juntar en un recipiente grande la lechuga lavada y cortada con la cebolleta y el pepino y regarlos de vinagreta junto con una pizca de sal. Es importante no añadir mucha sal, ya que después esto se mezclará con el bacalao y el atún, que ya contienen sal suficiente. Después hay que añadirle el maíz, la manzana, las aceitunas y el atún, se remueve y, por último, la corona del plato serán los taquitos de queso de cabra con pimentón y el bacalao con las tostaditas. Una delicia que se hace aún más perfecta con el queso de cabra con pimentón.
    Las recetas de cocina para intolerantes alimentarios no tienen porqué ser menos sabrosas ni apetitosas, y un ejemplo de ello es este delicioso bizcocho de algarroba y frutos secos sin gluten ni lactosa que os traemos hoy. Lo preparamos con harina de algarroba y harina de maíz lo que lo hace apto para celiacos, y lleva leche sin lactosa, así también podrán disfrutarlo los intolerantes a la lactosa.
    La protagonista principal de este bizcocho es la harina de algarroba, que aporta color, un aromático sabor que recuerda al chocolate y todas sus propiedades beneficiosas para la salud como su alto contenido en fibra.
    La algarroba es el fruto del algarrobo, un aromático árbol originario del Mediterráneo Oriental, con una vaina de color castaño oscuro que puede medir hasta treinta centímetros y el cual contiene una pulpa con consistencia de goma, de un sabor dulce y agradable, la cual rodea unas pequeñas semillas. La algarroba de vaina negra se usa como alternativa para sustituir el  chocolate dado que su sabor es muy similar y con menor porcentaje de grasas.

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    Ingredientes:


    Tres huevos hermosos

    Media taza (125 ml) de leche sin lactosa
    Media taza de aceite de oliva
    Media taza de miel
    Una taza de harina de repostería sin gluten (harina de maíz, arroz, ...)
    Media taza de harina de algarroba
    Dos cucharadas de vino dulce
    Un sobre de levadura sin gluten para repostería
    Media cucharadita de canela en polvo
    Media taza de frutos secos picados gruesos (nueces, avellanas, higos secos, ....)

    Elaboración:


    Separamos las yemas de las claras y en un bol grande mezclamos las yemas con la leche y la miel. Añadimos el aceite y el vino dulce y volvemos a mezclar hasta que quede una masa homogénea.

    Incorporamos a la mezcla la harina de maíz junto con la levadura tamizada y la canela molida y volvemos a mezclar. Seguidamente añadimos la harina de algarroba y volvemos a mezclar muy bien hasta que todo esté bien integrado.
    Batimos las claras  a punto de nieve y las añadimos a la mezcla despacio e integrando bien con ayuda de una lengua. Es el momento de  añadir los frutos secos picados.
    Untamos un molde con mantequilla y vertemos la mezcla en el molde. Horneamos a 180º  unos treinta y cinco minutos. Comprobamos si está con una varilla, ya que el tiempo puede variar según el horno.
    Dejamos enfriar y desmoldamos.
    Hoy compartimos con vosotros una receta muy familiar, ideal para aperitivo o cena informal. Muy ricos, como las tortillitas de gambas y los buñuelos de bacalao, gustan tanto a pequeños como a mayores. Se pueden preparar con cualquier tipo de pescado cocido, estupenda receta para aprovechar pescado que nos queda de otra receta, así que lo incluímos en nuestro recetario de cocina de aprovechamiento.
    La patata aporta suavidad a estos buñuelos y con la merluza que nos sirve Dagustín (nuestra distribuidora de pescado de confianza), nos quedan perfectos. Aunque bien podíamos haberlos preparado con cualquier pescado del amplio catálogo que nos ofrece. En su nueva tienda online podemos encontrar los productos más selectos que nos sirve Dagustín : marisco de calidad gourmet. Una forma sencillísima de disfrutar de lo mejor del mar.
    Ingredientes:
    200 g de merluza sin espinas
    Una patata grande
    Media cebolla picada,
    Dos huevos
    Media cucharadita de levadura química
    Una cucharada de harina (si es necesario)
    Perejil picado al gusto
    Un diente de ajo
    Sal
    Aceite de oliva virgen extra para freír los buñuelos

    Elaboración:
    Hervimos la merluza y la desmigamos. Cocemos la patata con piel y después la hacemos un puré.
    En una sartén con una cucharada de aceite de oliva sofreímos la cebolla hasta que quede transparente.
    Mezclamos la merluza con el puré de patata, la cebolla sofrita y bien escurrida de aceite. Picamos el ajo y el perejil muy finamente y los incorporamos a la mezcla.
    Batimos los huevos con la levadura y una pizca de sal y los añadimos. Si la mezcla nos queda muy líquida podemos añadir un poco de harina. Dejamos reposar una media hora en el frigorífico.
    Con una cuchara tomamos porciones de masa y las vamos echando a freír en el aceite caliente. Sacamos y escurrimos cuando estén bien dorados los buñuelos. Servimos enseguida.
    Estos panecillos caseros que os traemos hoy hacen que una hamburguesa esté aún más rica. Suaves, tiernos, esponjosos, con su corteza dorada y sus semillas de sésamo ... son toda una locura. Y es que esta receta es muy especial, son panecillos de brioche y llevan nata entre sus ingredientes, así que son jugosos y ligeramente dulces... perfectos!!
    Las hamburguesas de Leo Boeck hacen honor a estos panecillos, y es que .... jamás probamos unas hamburguesas tan ricas como estas. Natura, Picante, Moruna, Frikandella, de Ternera y Bacon.... condimentadas de forma que todas todas están deliciosas. Y así lo son también las frankfurts y salchichas de Leo Boeck, deliciosas salchichas alemanas caseras producidas en España, con recetas auténticas alemanas. No os decimos más, tenéis que probarlas!



    Ingredientes:

    Para los panecillos de brioche de nata:
    425 g de harina de fuerza
    180 g de nata para cocinar
    50 ml de leche
    20 g de aceite de girasol
    1 huevo
    40 g de azúcar
    Un sobre de levadura seca de panadero
    Una cucharadita de lecticina de soja (opcional)
    Una cucharadita de sal
    Huevo batido
    Semillas de sésamo

    Para las hamburguesas:
    Hamburguesas Frankfurt
    Ensalada de lechugas
    Cebolla morada
    Salsa de tomate
    Salsa mostaza
    Cebolla frita crujiente
    Pepinillos

    Elaboración:

    En primer lugar se mezclan los elementos líquidos en un bol: la nata, el aceite, el huevo batido, la leche.
    Después añadimos la harina, el azúcar, la levadura seca y la sal. Es opcional añadir una cucharadita de lecitina de soja, con la que salen más esponjosos.
    Amasamos en primer lugar dentro del bol y cuando tengamos consistencia de masa seguimos amasando sobre la encimera. Debemos conseguir una masa lisa, que se adhiera ligeramente a la encimera pero sin ser pegajosa.
    En este punto dejamos reposar durante un par de horas al menos hasta que la masa doble su volumen.
    Tras el primer levado dividimos la masa en porciones de 70 cm y las boleamos. Formamos los panecillos aplanándolos ligeramente con ayuda del rodillo y dejamos fermentar de nuevo en una placa de horno sobre un papel de hornear.
    Cuando que doblen su volumen los pincelamos con huevo batido y espolvoreamos con semillas de sésamo.
    Horneamos durante 10 minutos en el horno con la función arriba y abajo con aire a 190 grados.
    Una vez horneados dejamos enfriar sobre una rejilla.
    Preparamos las hamburguesas en la parrilla bien caliente, deben estar muy doradas. Mientras se cocinan preparamos las lechugas y cortamos la cebolla morada en juliana.
    Cortamos los panecillos, untamos con salsa de tomate, ponemos la lechuga, la cebolla, las hamburguesas, mostaza, pepinillos y para terminar cebolla frita crujiente...
    La novedad más dulce de Lacasitos: chocolate de caramelo! Grageas deliciosas de chocolate que se funden en la boca... divinos! A nosotras nos ha cautivado el nuevo sabor de Lacasitos Gold y nos inspira para preparar donuts de chocolate con el rotundo sabor a caramelo del dulce de leche, una fusión perfecta como los Lacasitos Gold! Y para que disfrutéis de ellos tenemos activado en nuestra página de Facebook el SORTEO de Una bolsa de un kg de Lacasitos Gold y Una bolsa de un kg de Lacasitos White. No te lo pierdas!
    Los preparamos en nuestra donutera y salen perfectos, pero si tenéis moldes para donuts también podéis prepararlos en el horno. De cualquier forma están muy tiernos y esponjosos y con el glaseado doble de chocolate y dulce de leche.... una locura de buenos!
    Da gusto volver a las clases, a la rutina y descubrir  la sorpresa especial que nos tenía preparada Lacasitos. Tan ricos que comiendo grageas llegamos del lunes al viernes en un salto! Deliciosos estos Lacasitos Gold!

    Ingredientes:

    Para los donuts
    1 ½ tazas de harina
    ¾ taza de azúcar
    1/3 taza de cacao sin azúcar
    1/2 taza de leche
    Una cucharadita de levadura química
    Dos huevos
    Dos cucharadas de mantequilla
    Una pizca de sal

    Para el glaseado de los donuts
    Una taza de dulce de leche
    100 gr de chocolate con leche para fundir
    Una cucharada de leche
    Lacasitos Gold para decorar

    Elaboración:

    En en un bol batimos los huevos con la leche y la mantequilla fundida. Mezclamos la harina con el azúcar y el cacao. Incorporamos la levadura y una pizca de sal e incorporamos a los huevos batiendo bien con unas varillas.
    Engrasamos los moldes de los minidonuts y rellenamos con la masa cada uno de ellos sin llenarlos del todo.
    Horneamos los donuts durante unos 6-8 minutos a 175ºC o los preparamos en la donutera.
    Esperamos a que se enfríen ligeramente antes de glasearlos con el dulce de leche que calentamos ligeramente al microondas para que tenga una textura algo más líquida y nos permita glasear mejor. Cuando estén todos con dulce de leche cubrimos con  el chocolate fundido también en el microondas con la cucharada de leche.
    Adornamos con los nuevos Lacasitos Gold antes de que enfríe el chocolate fundido