Pan Integral con Masa Madre de Trigo

martes, 28 de abril de 2015 5 comentarios en este post


La masa madre de trigo que tenemos en casa es de harina blanca de trigo y, aunque tiene ya unos mesecillos de vida, está en plena forma. Todo es porque la tenemos bien entrenada: la usamos en cada pan que hacemos (dos o tres hornadas a la semana), ya sea como levadura única o como ingrediente secundario para dar sabor textura a un pan más rápido, con levadura seca de panadería.

Y es que seguro que ya sabéis que hacer pan con levadura natural necesita su tiempo porque la masa tarda en fermentar bastante más que con levadura comercial. Además es importantísimo "activarla" utilizándola muy a menudo o refrescándola antes de emplearla en la elaboración del pan. El caso es que en el momento de usarla debe estar bien arriba, con muchas burbujas y justo antes de que empiece a desinflarse.

¿Tenéis masa madre y aún no sabéis cómo usarla? ¿Os mata la curiosidad y váis a empezar a preparar ahora mismo vuestra propia masa madre? Si os decidís, os dejamos esta receta de pan integral para que empecéis a experimentar y .... ya nos contaréis!!

Ingredientes:
200 gr de masa madre de trigo blanco al 100% de hidratación
300 gr de agua
500 gr de harina integral de trigo
Dos cucharadas soperas  de miel
Una cucharadita de sal
Elaboración:
Mezclamos la masa madre el agua y la harina. Dejamos reposar una media hora.
Añadimos la sal y la miel y comenzamos el amasado (a mano, con amasadora, en panificadora, ... según recursos, tiempo y ganas de los que dispongamos) hasta que consigamos una masa lisa.
Una vez en este punto, damos a nuestra masa forma de bola y dejamos reposar de nuevo en un banetón o en un bol grande que habremos cubierto con un paño de lino bien enharinado. Tapamos la masa y evitamos ponerla cerca de corrientes de aire. Esperamos hasta que esté bien levada (dos o tres horas).
Volcamos la masa sobre la mesa enharinada y desgasificamos con un pequeño amasado. Damos forma de bola a nuestra masa y presionando bien por los laterales para crear tensión en la superficie. Llevamos nuestra bola a un banetón o molde enharinado y esperamos a que vuelva a fermentar doblando su volumen.

Pasado este tiempo, precalentamos el horno a 250 grados y volcamos con mucha suavidad la masa sobre la bandeja de horno. Antes de llevarla al horno, hacemos unos cortes sobre la superficie del pan para que éste suba homogéneamente.
Después de los primeros 10 min bajamos la temperatura del horno a 190 grados, y seguimos horneando unos 50 min más aproximadamente (si hemos optado por dividir la masa en piezas pequeñas deberemos reducir el tiempo de horneado). Sabremos que el pan está perfectamente cocido si al golpearlo suena como un tambor.
Es importantísimo dejar enfriar el pan completamente sobre una rejilla antes de abrirlo.

5 comentarios

  1. Não á nada como fazermos o nosso pão.
    Esse ficou tão lindo e bem ao meu gosto

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  2. tiene que estar muy bueno!!! en este momento comeria un trozo, con un chorrillo de aceite oliva.
    Un abrazo.

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  3. Que pinta tiene ese pan!! me imagino una tostada untada con tomate y un buen jamón!!! uummm me relamo!! Bs.

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  4. Que miga tiene por Dios, que rico para mojar y mojar en huevo frito que es mi delirio. Besinosssssss

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  5. Genial. Estoy entrenándome con mi masa madre, haciendo mis pinitos y mis experimentos (algunos con éxito y otros no tanto, jijii) y esta receta me viene de perlas. Igual me animo este finde largo. Tendré que empezar a refrescarla hoy mismo porque lleva un par de semanas de vacaciones...
    Besitos.

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