Roscos Caseros de la Abuela Pepi

viernes, 14 de abril de 2017 4 comentarios en este post

Los roscos caseros que os traemos hoy son inigualables, los prepara desde siempre la abuela de nuestros niños y de verdad no probarás unos roscos como estos: esponjosos y tan tiernos que casi se deshacen, y deliciosos de sabor. Ella los prepara en cualquier época del año, pero en Semana Santa nunca faltan. 
El talento de la cocinera que lleva elaborando estos ricos roscos durante años no viene entre los ingredientes, así que es tarea difícil que nos queden como a ella... pero sin duda si ponemos cariño y seguimos los pasos nos van a quedar unos roscos exquisitos.
 Con la receta que hoy queremos compartir con vosotros salen de cuatro a cinco docenas de roscos del tamaño que veis en las fotografías, pero con la misma elaboración se pueden preparar con las cantidades proporcionales a tres huevos, cuatro huevos... Eso sí, si hacéis pocos os vais a arrepentir porque son tan ricos que vais a acabar pronto con ellos!

Ingredientes:

750 gr de harina blanca aproximadamente (la que admita)
Seis huevos
Tres sobres de levadura
Veinticuatro cucharadas de aceite de oliva virgen (cuatro por cada huevo)
Dos cucharaditas de matalauva (anís en grano) y cáscara de limón y naranja
Veinticuatro cucharadas de azúcar (cuatro por cada huevo)
Ralladura de cinco limones
Aceite de oliva virgen para freír
Aguardiente, agua y azúcar para rebozar
Elaboración:

Freímos las cáscaras de limón y naranja con la matalauva en las veinticuatro cucharadas de aceite. Colamos el aceite y lo reservamos para utilizarlo en la masa.
Mezclamos la harina con la levadura y la ralladura de limón y la colocamos en un bol haciendo un agujero en el centro. En el agujero echamos el aceite, las yemas de huevo batidas y las claras de huevo batidas casi a punto de nieve. Amasamos bien hasta que nos quede una bola que se despegue, ni demasiado dura ni demasiado blanda. Esta masa la dejamos reposar unas dos horas.

Después del reposo, cogemos bolas de masa con la que haremos un churro que uniremos por los extremos, formando así los roscos.

Freímos en aceite bien caliente, sacando los roscos a un plato con papel absorbente.

Una vez fríos, mojamos los roscos en agua templada a la que habremos puesto un buen chorro de aguardiente y pasamos por azúcar y canela.

4 comentarios

  1. Mi madre también los hacía así, esa receta la tengo guardada como oro en paño. Saludos de una nervensa en Mallorca

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  2. Que buenos y jugosos, los suelo hacer muy parecidos,Bsssss

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  3. Tienen una pinta fabulosa, me encantan los riscos.
    Bss

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  4. Rebozados en aguardiente? Ufffffffffffffff que pecado madre mía!

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