Pan de Hogaza con Masa Madre en Banetón

viernes, 20 de octubre de 2017 3 comentarios en este post

Últimamente está muy de moda preparar pan en casa y son muchas las razones para que esto sea así, pero la principal es que el pan que compramos hoy en algunas panaderías ha bajado mucho en calidad. En muchas ocasiones nos traemos a casa pan precocinado, con muchos aditivos y poco sabor y peor conservación (tanto que a veces no llega tierno ni a la noche).
Si lo pensamos de forma positiva, es que preparar pan en casa tiene muchas ventajas: lo preparáis a vuestro gusto (harina blanca, integral, de trigo, de espelta, de centeno, con semillas, con pipas, ...), le dáis la forma que mejor se adapte a vuestras necesidades (en hogaza para tostadas, baguettes para el almuerzo, bollitos para bocadillos) y lo mejor, os dáis el gustazo de amasar y después hornear perfumando vuestra casa del deliciosísimo aroma del pan casero.
Como horneamos en casa un día sí y otro no (poco pan compramos) damos mucho uso a nuestra masa madre, que la tenemos hiperactiva y dando unos resultados extraordinarios como podéis ver. La usamos cuando tenemos tiempo para panes únicamente con su poder de fermentación, y cuando tenemos más prisa la añadimos bien activa a la masa con un poco de levadura seca como hemos hecho hoy.
Para la fermentación utilizamos un banetón de fibra que tiene el tamaño perfecto para albergar la masa con las cantidades de esta receta y que nos deja una hogaza muy bonita, a la que ni siquiera hemos dado cortes. Al abrirlo, la miga prieta, alveolada y con un perfume ... no dejéis de hacerlo!

Ingredientes:
200 gr de masa madre de trigo blanco 
300 gr de agua
500 gr de harina blanca de trigo
Media cucharadita de levadura seca
Dos cucharadas soperas  de miel
Una cucharadita de sal
    Elaboración:

    Mezclamos la masa madre (bien activa), el agua, la levadura seca y la harina. Dejamos reposar una media hora.
    Añadimos la sal y la miel y comenzamos el amasado (a mano, con amasadora, en panificadora, ... según recursos, tiempo y ganas de los que dispongamos) hasta que consigamos una masa lisa.
    Una vez en este punto, damos a nuestra masa forma de bola y dejamos reposar de nuevo en un banetón o en un bol grande que habremos cubierto con un paño de lino bien enharinado. Tapamos la masa y evitamos ponerla cerca de corrientes de aire. Esperamos hasta que esté bien levada (dos o tres horas).
    Volcamos la masa sobre la mesa enharinada y desgasificamos con un pequeño amasado. Damos forma de bola a nuestra masa y presionando bien por los laterales para crear tensión en la superficie. Llevamos nuestra bola a un banetón o molde enharinado y esperamos a que vuelva a fermentar doblando su volumen.
    Pasado este tiempo, precalentamos el horno a 250º C y volcamos con mucha suavidad la masa sobre la bandeja de horno.
    Después de los primeros 10 min bajamos la temperatura del horno a 190º C, y seguimos horneando unos 50 min más aproximadamente (si hemos optado por dividir la masa en piezas pequeñas deberemos reducir el tiempo de horneado). Sabremos que el pan está perfectamente cocido si al golpearlo suena como un tambor.
    Es importantísimo dejar enfriar el pan completamente sobre una rejilla antes de abrirlo.

    3 comentarios

    1. Hola chicas. Me parece que no dudaréis por un segundo de que vuestro pan me lo llevo para tomarme una o dos rebanadas con aceite y... bueno, con chocolate, que sal, no puedo.
      Os ha quedado espectacular.
      Besos y buen fin de semana.

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    2. No hay nada como un pan recién hecho en casa...besitos guapas

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    3. Aquí tenemos un pan buenísimo, pero viendo la pintaza que tiene ese ganas dan de ponerse ya mismo manos a la masa! Besiños.

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