¡Qué buenas unas natillas caseras con galleta que te transporten directamente a la infancia? Hoy te traemos la receta de unas natillas suaves y cremosas, aromatizadas con canela, limón y vainilla. Sin olvidar el detalle clásico de las galletas María que las convierte en un postre irresistible. Vamos con ellas.
Ingredientes:
500 ml de leche entera
150 gr de azúcar
Dos huevos y dos yemas
30 gr de harina fina de maíz (Maizena)
Una cáscara de limón
Una rama de canela
Unas gotas de esencia de vainilla
Galletas maría
Elaboración:
Retiramos medio vaso de leche en el que disolvemos la harina fina de maíz.
El resto de la leche lo mezclamos con el azúcar. Ponemos a calentar a fuego medio con la rama de canela y la cáscara de limón. Cuando la leche hierva, la apartamos del fuego.
Batimos en un bol los huevos y las yemas. Añadimos el vaso de leche en el que habíamos diluido la harina fina de maíz y la esencia de vainilla.
Para que la mezcla de huevos no se corte con el cambio brusco de temperatura, añadimos un poco de leche caliente y removemos bien. En este punto ya podemos volcar toda la mezcla de huevos a la leche y ponerla de nuevo al fuego. Retiramos la cáscara de limón y la rama de canela que ya habrán dejado su aroma.
Sin dejar de remover con las varillas de mano, esperamos a que la crema espese. Retiramos del fuego y servimos en vasito en los que habremos dispuesto una galleta maría. Ponemos otra galleta maría para que quede en la superficie.
Unas gotas de esencia de vainilla
Galletas maría
Elaboración:
Retiramos medio vaso de leche en el que disolvemos la harina fina de maíz.
El resto de la leche lo mezclamos con el azúcar. Ponemos a calentar a fuego medio con la rama de canela y la cáscara de limón. Cuando la leche hierva, la apartamos del fuego.
Batimos en un bol los huevos y las yemas. Añadimos el vaso de leche en el que habíamos diluido la harina fina de maíz y la esencia de vainilla.
Para que la mezcla de huevos no se corte con el cambio brusco de temperatura, añadimos un poco de leche caliente y removemos bien. En este punto ya podemos volcar toda la mezcla de huevos a la leche y ponerla de nuevo al fuego. Retiramos la cáscara de limón y la rama de canela que ya habrán dejado su aroma.
Sin dejar de remover con las varillas de mano, esperamos a que la crema espese. Retiramos del fuego y servimos en vasito en los que habremos dispuesto una galleta maría. Ponemos otra galleta maría para que quede en la superficie.





Hola chicas. Espero que estéis muy bien. He leído natillas y me he venido corriendo porque también es mi postre de infancia y de toda la vida. Aquí se hacen con trozos de mona de Pascua dura y las llamamos "sopà".
ResponderEliminarMe llevo mi vasito. Besos.